La repercusión de la película 'Sirat', en la que la Rambla de Barrachina (Villaespesa) es claramente protagonista, ha puesto de relieve la variada riqueza de paisajes que tiene la provincia de Teruel para ofrecer al mundo del cine. La rambla es uno más de los espacios emblemáticos que se han podido ver en
producciones nacionales o internacionales, pero hay más lugares que se han mostrado a cientos de miles espectadores en las salas de cine, después de dejar un notable impacto económico en nuestro territorio durante el rodaje.
No es el único espacio, emblemático que se ha convertido en plató. Varios títulos cinematográficos y series han elegido Teruel y el Bajo Aragón Histórico como escenario para sus rodajes en los últimos años. Entre ellos se encuentra el thriller de acción Centauro (2020), que se filmó en el circuito de MotorLand Aragón (Alcañiz) y en un tramo de la A-23 entre Caminreal y Villafranca del Campo. También la serie de Netflix Bienvenidos a Edén (2021) utilizó localizaciones en Solo House (Cretas) y otros parajes del Matarraña, como el Salt de la Portellada. En 2023, La furia se rodó en Torrevelilla y en 2024, la película Ancestral se grabó en Molinos, Navarrete del Río y El Vallecillo, y Un hipster en la España vacía también aprovechó los paisajes de Fuentespalda y La Fresneda. Además, Idols, de Warner, rodó parte de sus escenas en el circuito de MotorLand en Alcañiz y sus alrededores.
En el caso concreto de 'Sirat', su director, Óliver Laxe, premiada por el Jurado en el último festival de Cannes encontró en la Rambla una imagen tan potente que hizo que el director reescribiera el guion. Así lo contaba en las jornadas 'En Teruel se rueda', organizadas el pasado año por la Diputación de Teruel para hablar de producciones cinematográficas, y en la que participó para hablar del trabajo en esta película.
Laxe descubrió este paraje, como otros productores y directores que han elegido la provincia para rodar, gracias a los servicios de promoción cinematográfica que han puesto en marcha administraciones como la Diputación de Teruel, en este caso la Teruel Film Commission, que trabajan en estrecha colaboración con la Aragon Film Commission, y los servicios comarcales o locales como la Teruel Film City, de la capital turolense, además de la implicación y apertura de las diferentes instituciones del territorio.
La cinta de Laxe ha sido la última en mostrar escenarios de la provincia, pero tras cuatros años de actividad de la Teruel Film Commission, el bagaje de producciones en paisajes turolenses es destacado. Desde los parajes áridos y monumentales que han inspirado a Laxe, hasta las lagunas y parameras del Jiloca que acogieron el primer largometraje de terror de Netflix España, o las vías en desuso de Andorra y el Bajo Martín utilizadas por la internacional secuela de The Walking Dead.
Entre 2021 y 2024, se han gestionado un centenar de grandes producciones, con un impacto económico directo superior a los 10 millones de euros. A la ficción se unen realities para televisión como el estadounidense Anonymous o The Climb de HBO, o más de ochenta anuncios publicitarios -para marcas como Kia, Mercedes, Volvo o BMW- que utilizan, entre otros elementos, sus carreteras solitarias, el aeropuerto, el entorno del Observatorio Astronómico de Javalambre o la térmica de Aliaga.
Se trata, destacada la diputada delegada de Turismo y de la Teruel Film Commission, Marta Sancho de "paisajes únicos, una provincia film friendly" mientras destaca que se cuenta con "un catálogo de más de 600 localizaciones que han convertido a Teruel en un destino cinematográfico en auge".









