Con el objetivo de dar a conocer la riqueza de la música afroamericana, Patrimonio de la Humanidad, y entender su gran influencia en los géneros actuales el Slap! Festival desembarcó este fin de semana en el Camping La Estanca de Alcañiz, volviendo a sus orígenes. Fue una primera toma de contacto con las instalaciones bajoaragonesas, «sin grandes pretensiones» en cuanto a público, en palabras del director del festival, Víctor Domínguez, pero que sirvió para asentar la continuidad del evento para el futuro, en un entorno «muy acogedor».
Uno de los dj’s más míticos del festival, Dj Pendejo, arrancó la programación el viernes, pero el plato fuerte de la cita musical fue el sábado con Nacked Family, Anís Guateque, R de Rumba, otro de los imprescindibles del festival en todas las ediciones previas. Además, la celebración del festival en Alcañiz supuso el regreso de Slap! Kids con programación familiar para los más pequeños.
El sábado por la mañana una docena de familias con niños participaron en la actividad ‘Pintando la música’ a cargo de Dj Luna Roja. Otra de las actividades familiares estuvo a cargo de R de Rumba con una masterclass sobre El Arte del Sampler. El domingo, DJ Pendejo fue el encargado de cerrar y despedir esta edición. «La esencia del festival es que la gente pueda convivir y también conozcan otras culturas. El poder hacerlo 14 años después en unas instalaciones como las del camping de Alcañiz supone una alegría. Queríamos que fuera una primera toma de contacto para analizar las instalaciones y para ver si en 2025 volvemos con toda la fuerza. Con más tiempo apostaremos por una zona de ferias o una zona gastronómica con productores locales», explicó Domínguez.
La esencia del festival pretende reivindicar la «enorme influencia» de la música afroamericana en los géneros actuales como el trap, el reguetón o incluso en la música electrónica. Un estilo que nace en los años 20 y cuyos cimientos son inmortales. El perfil de los asistentes se basó principalmente en las personas que estaban alojadas en las instalaciones del camping y los visitantes de las localidades aledañas interesados en la programación, pero también seguidores del festival venidos desde Zaragoza, el origen de la cita. Un fin de semana en el que el tiempo acompañó y en el que la música se fusionó con el buen ambiente.












