Los aficionados están encantados con ver de cerca las entregas de trofeos y las ruedas de prensa además de disfrutar de las actividades
A Superbikes hay que acudir con los ojos abiertos. Y es que nunca sabes quién pasará por tu lado. Uno de los principales atractivos de la competición es que el paddock está totalmente abierto a todos los aficionados con entrada por lo que pueden pasear por el mismo asfalto en el que se sitúan los camiones de los pilotos. Sumado a las numerosas actividades tanto de la organización como de los patrocinadores convierten a Superbikes en una prueba muy agradecida para los moteros. Tanto la celebración de los podios como las ruedas de prensa de los pilotos se realizan en el paddock, lo que permite a los asistentes no perderse detalles que en otras citas como por ejemplo MotoGP no son accesibles.
El líder Álvaro Bautista es el más reclamado por los fans pero también otro español que lleva años asentado en la prueba y destaca por su simpatía, Jordi Torres. Como no, también Jonathan Rea y Alex Lowes. Hasta el televisivo periodista Mela Chércoles, especializado en MotoGP, fue reclamado ayer por los aficionados.
Y es que en la era de las redes sociales hay que contarlo todo y en Superbikes se encuentran mil motivos para hacerte una foto. El más suertudo comparte un selfie con un piloto y quien no ha estado en el momento justo, pues con el camión del piloto, los coches y las motos de promoción; o las «paragueras». Muchas fotos de la zona del paddock show se llevó de regreso a Toledo Daniel Fernández, un aficionado a las motos que llegó a Alcañiz acompañado de su pareja. Ya habían estado en el Bajo Aragón para MotoGP, donde son unos fijos de la pelouse; y ahora querían probar con Superbikes. «Estamos muy contentos con la experiencia, siempre hay una primera vez. Que nos dejen entrar hasta el interior convierte a la prueba en muy cercana», precisó el toledano.
Y es que el acceso libre al paddock permite ser testigo directo del espectacular montaje que conlleva un evento como Superbikes. Bien preparados con chaquetas para el viento y paraguas paseaban ayer un grupo de jóvenes llegado de Barbastro. «Para mí es el primer año pero para mis amigos ya han estado en MotoGP dos o tres años. Estamos dando vueltas arriba y abajo viéndolo todo», explicó Alfonso Satué.
Tanto el sábado como el domingo (de 10.10 a 10.30) se celebra un pit lane walk que permite a los aficionados ver de cerca los boxes de los equipos. El acceso está habilitado junto al box 25, en donde deben recogerse previamente las pulseras de entrada. Para terminar un fin de semana del motor más puro, nada mejor que dar hoy a las 16.00 dos vueltas controladas con sus motos particulares por el mismo trazado que unas horas antes recurrieron los pilotos.







