Aquel tambor que el padre de Antonio Bascones Martínez (Madrid, 1944) le compró cuando era un niño sigue guardado como una reliquia en su armario de la capital. Le dio mucho uso porque siempre salía a tocar en las procesiones gracias al sentimiento que supo trasmitirle su padre. Lo hacía con la túnica que sus tías le confeccionaron a medida para la ocasión y que todavía conserva con mucha nostalgia.
Bascones pasaba los veranos en la casa de las tías de su abuelo, al lado de la pastelería Alejos. En la calle Blasco disfrutó de los primeros recuerdos de su infancia, como la torta de pimientos, de su hobby; jugar al baloncesto o de las excursiones a las fincas. «Era una vida muy sencilla y tranquila. Estaba un mes y medio en el pueblo por verano y también durante Semana Santa, cuando salía a tocar el tambor. Recuerdo perfectamente todas las procesiones», detalla.

Fue creciendo y aunque sus estudios de medicina le quitaron mucho tiempo, siempre trataba de estar por Semana Santa. El sonido del tambor le trasladaba a su época de niñez, al igual que le sucede en la actualidad y que se incrementa este año porque ha ejercido de pregonero de Alcañiz. «Lo he escrito con muchísimo cariño y emoción. Desde la perspectiva del sentimiento, emoción y también de la intelectualidad, no basándome en cosas superficiales, sino yendo a la profundidad de lo que considero que es el sonido del tambor, que para mí es una oración», explica.
Al pregón de este lunes ha acudido acompañado de un nutrido número de familiares porque ni más ni menos puede presumir de 12 nietos y cuatro hijos. «Venimos muchas veces y paseamos por la calle Alejandre, Blasco, la plaza España o el Parador. A la pregunta de que si ese tambor -que guarda como una reliquia en su armario de Madrid- volverá a salir a procesionar alguna vez, Bascones lo tiene claro:«Lo sacaré, por supuesto, pero lo haré en el recuerdo», afirma.
El pregonero es doctor en Medicina y Estomatología, Catedrático de Medicina Bucal y Periodoncia desde 1983 por la UCM, cirujano máxilo-facial, investigador y escritor. También fue presidente de la Real Academia de Doctores de España desde 2017 hasta 2023 y ha sido nombrado doctor honoris causa por diez universidades internacionales. En la actualidaddirige tres revistas de carácter científico y humanista. Confiesa, que a pesar de haber recibido multitud de reconocimientos a lo largo de su trayectoria profesional, el que mayor ilusión le ha hecho ha sido el de pregonero de Alcañiz.







