La plaza de Cretas se convirtió ayer en un escenario de lo más disparatado, con Donald Trump inaugurando un casino, Bad Bunny sobre las tablas y hasta el alcalde, Fernando Camps, transformado en Rosalía. Entre banderines y los acordes de la charanga Armonía de Cretas, una multitud de vecinos y visitantes disfrutaban de un concurso marcado por la ironía, las referencias a la actualidad y las originales puestas en escena.
La cuadrilla Romances conquistó el primer premio con 'Cretas TV', una televisión gigante frente a la que tres personajes sentados en un sofá de cuero cambiaban de canal. Sobre el escenario cobraban vida programas como 'Pasapalabra', 'First Dates' y 'MasterChef', además de anuncios, escenas del oeste y mucho más. El decorado, elaborado durante varias tardes, tuvo incluso que reducirse porque no cabía por la puerta. «Lo mejor es quedar todas las tardes para hacer algo», destacaban sus integrantes.

La sátira política se vio representada en 'Welcome to Fabulous Las Cretas', segundo premio del concurso, que convitió la antigua estación del municipio en un ficticio casino. Un particular Donald Trump llegaba dispuesto a inaugurar el negocio, rodeado de juegos de azar, ciclistas sedientos y personajes caracterizados como ancianos. «Me han contado que en la estación de Cretas están preparando una especie de sitio para bicicletas, pero la realidad es que es un casino y yo he venido a inaugurarlo y a hacer dinero», bromeaba Albert Guardia, el protagonista.
El tercer puesto fue para 'En busca de los últimos pobladores', una expedición para encontrar nuevos habitantes para Cretas. Tras la aparición de los exploradores, una tribu llegaba dispuesta a repoblar el municipio. David Serrano, uno de sus integrantes, destacaba el papel de los más pequeños, los primeros en salir al escenario.

De Rosalía a Bad Bunny, pasando por el eclipse
Uno de los momentos más llamativos llegó con la aparición de Rosalía, interpretada por el alcalde de Cretas, Fernando Camps. Acompañado de sus bailarines, interpretó 'La Perla' y, preguntado por si había alguna en el municipio, respondía entre risas: «Hay alguna perla aquí en Cretas». Camps, que siempre participa junto a su peña, destacaba la implicación de las cuadrillas: «Cada año hay más peñas que se disfrazan».
Bad Bunny también tuvo doble presencia. Una de las cuadrillas recreó su espectáculo de la Super Bowl, incluida su característica casita, mientras que otra apostó por los bailes y las canciones del artista puertorriqueño que sonaban también en la casita y los guardias de seguridad la custodiaban.
El eclipse solar inspiró otras dos actuaciones. Un grupo de turistas internacionales llegaba a Cretas con sus gafas especiales para contemplar el fenómeno, representado por dos niños disfrazados del Sol y la Luna. Tampoco quiso perdérselo E.T., que apareció en la cesta de una bicicleta acompañado de una peculiar familia extraterrestre, en una propuesta de la peña 'Bebe y calla'.
Reivindicación, fantasía y disfraces artesanales
La actualidad del territorio también tuvo su espacio con una representación contra el impacto de los proyectos energéticos en zonas como la Terra Alta y Mazaleón. Un tractor y un empresario llegaban dispuestos a talar árboles para instalar molinos eólicos, hasta que don Quijote y Sancho Panza intervenían para salvar el paisaje. «Se puede hacer una energía más sostenible, pero no de esta manera», explicaba una de sus participantes.
Tampoco faltaron la fantasía y las escenas costumbristas. Un dragón oriental convertió un vino de escasa calidad en otro mucho mejor gracias a una danza milagrosa, mientras un grupo de abuelos y abuelas cotillas observaba la vida del pueblo desde sus ventanas. Otros participantes dieron vida a dibujos infantiles de trazos sencillos, con cuerpos formados por apenas unos palos.

El colorido lo aportaron 'Las Aves del Paraíso', un grupo de guacamayos que protegía a sus polluelos de los depredadores. Sus elaborados trajes, confeccionados íntegramente a mano, habían requerido varios días de trabajo y retoques hasta el último momento. «Empezamos el domingo y hemos terminado hace media hora», explicaban Asun y María Luisa, satisfechas con el resultado.
Con la caída de la tarde y mientras las temperaturas comenzaban a bajar, los participantes se reunieron en la plaza para comentar las actuaciones y compartir risas. Tras el concurso, las cuadrillas se preparaban para cenar y continuar la fiesta en el pabellón municipal, donde les esperaba la entrega de premios.














