Es difícil no ver la torre de la iglesia de Torrecilla, que se erige imponente sobre los tejados de un pueblo que ya está en fiestas. Así lo anunciaron sus campanas el viernes y así lo recordaron este sábado para llamar a misa por Santa Águeda, la primera santa a la que pedir, agradecer y encomendarse antes de que el martes San Blas tome el relevo. Al patrón se le lanzarán salvas con las escopetas, se le cantarán coplas y completas con los Despertadores guiando a quien se quiera unir para recorrer las calles al amanecer, y se prenderá una hoguera en su honor.
Con Santa Águeda en las calles, este sábado los vecinos y amigos de Torrecilla ya se entonaron el cuerpo para la fiesta, para los concursos varios y para los bailes. La dulzaina y el tambor arroparon en la procesión con piezas clásicas de ronda y pasacalles y también con una versión de canciones modernas con las que sorprendió Jorge Alloza, que como alguien dijo mientras tomaba asiento en un banco de la iglesia para comenzar la misa, "este Jorge vale para todo".
Santa Águeda tiene su propia organización y, aunque la comisión y el ayuntamiento están de soporte indispensable, los Aguederos juegan un papel importante en la organización. Este año fueron Miriam Estaje y Tony Ortiz, una de las seis parejas que contrajeron matrimonio el pasado año. Así lo manda la tradición y el año pasado fueron seis en total, pero por diferentes cuestiones al final ha sido la pareja la que se ha hecho cargo. Eso sí, no estuvieron solos en la tarea porque han tenido a amigos y familiares apoyando y ayudando, ya sea para sacar a la santa en la peana y vestirse con el traje regional o preparando y repartiendo el pan bendito con el que quien acudió a misa se aseguró de protegerse la garganta. En Torrecilla de Alcañiz es básico si se juega al intenso juego de la Morra y se sale a cantar coplas con los Despertadores a horas en las que el sol no se ha atrevido a asomar todavía.












