Casilda, alcañizana del 47, es quien firma la pintura que ilustra los carteles que se han repartido por todo Toulouse para anunciar la ‘IXeme Exposition des Amis de l’Oncopole’. Es una muestra muy especial porque tiene carácter benéfico además de reunir a unos cuantos artistas en las instalaciones de Le Crédit Municipal. Rosa Casilda Muniesa Monzón, que firma como Casilda, participa en esta cita desde hace nueve años que recauda fondos para mejorar la calidad de vida y bienestar de los pacientes de cáncer. Todos los años lleva un cuadro o dos, pero este año han sido tres para la venta por sorteo o subasta. Aparte, también participa con cuatro cuadros -que en otras ocasiones han sido dos o tres- que se exponen y de cuya venta también destina parte del dinero a la causa. En este caso, el 25%. De hecho, la primera venta la hizo nada más abrirse las puertas el pasado miércoles 25 de septiembre.
Los organizadores eligieron un cuadro suyo para ilustrar los carteles de 1.80x1.60 metros en el que plasma la zona de Saint Pierre. «Las vistas no son así, he hecho una composición con el puente y aparece el bar Tonton, que es muy antiguo y siempre tiene mucho ambiente estudiantil, allí se reúnen muchos jóvenes», explica la artista. «Estoy contenta por el cartel y por la exposición, porque colaboro desde hace nueve años y me encanta que se vendan los cuadros por la causa que es. Si me lo piden, yo ahí estoy», dice. Ha expuesto en numerosas ocasiones a lo largo de su trayectoria, también en Longages, el pueblo de 3.000 habitantes en el que vive en el sur de Francia. «Cada mes en el ayuntamiento se organiza una exposición de artistas locales, yo ya hice la mía… Hay mucha actividad con lo pequeño que es el pueblo», añade. Tampoco es nueva en Toulouse, donde ya expuso más de 40 cuadros en el ayuntamiento hace unos años. Hace más de cinco décadas la vida la llevó al otro lado de los Pirineos y estableció su residencia en Francia pero nunca ha dejado de ser de Alcañiz. Siempre hace gala de ello y viaja de vez en cuando para ver a familia y amigos. «A todo el mundo que me conoce le mando un saludo», apunta. Eso sí, lo de exponer «en casa» lo da por perdido.

El anhelo de exponer en Alcañiz
Lo más importante para Casilda era mostrar su trabajo en Alcañiz, algo que nunca se ha dado y que le causa tristeza. «No soy la mejor, pero lo que hago gusta y tiene su público, y creo que no hay mayor privilegio que exponer donde has nacido y donde tienes a toda tu familia», dice con un nudo en la garganta que no puede reprimir. «Desde hace años lo hemos solicitado muchas veces, tanto yo como mi familia que está en Alcañiz, y nunca ha habido respuesta a pesar de haber presentado todo lo necesario», asegura. «Pinté unos cuantos cuadros sobre Alcañiz, de los que al final vendí tres en Francia. Del resto no me quiero desprender y los guardo ya como recuerdo», señala. Siempre se emociona al hablar de Alcañiz y con este asunto aún más. «He desistido porque ya han sido muchos años de intentarlo y nada. Sigo con mi vida», añade.
A punto de cumplir 77 años ha dado un giro a su vida y se ha alejado de los circuitos expositivos, aunque participa si se trata de una cita especial o petición expresa. Los pinceles no los ha colgado y crea lo que le apetece o encargos. Algunos los muestra en Instagram, una red que sin pretenderlo se ha convertido en vía de venta y de llegar a más público. «Puse cuatro que pinté en invierno, me contactaron y los vendí», ríe. Una protagonista recurrente en sus obras en la Marianne, la representación de La República Francesa. «Pinto muchas veces a la Mariana y siempre los vendo, a la gente le gusta», sonríe.







