"El ejercicio físico es el antidepresivo más potente del mundo, incluso antes que cualquier fármaco". Así lo defendió el investigador José Luis Trejo este viernes en Alcañiz durante la inauguración del VII Congreso Aragonés de NeuroEducAcción. Y es que si bien todos somos conscientes de los beneficios que el deporte tiene para nuestra salud, no muchos conocen la evidencia científica y el impacto real que este tiene en nuestra mente: sus efectos en la depresión, la ansiedad, la cognición, el envejecimiento y la neurodegeneración. Por suerte, quienes si pudieron hacerlo fueron las más de 100 personas que abarrotaron el teatro municipal para escuchar a Trejo, quienes les sorprendió con datos tan curiosos como que "el ejercicio físico moderado puede incrementar el número de neuronas" o que "todo aquel que pase más de ocho horas sentado al día tiene muchas más posibilidades de morir por cualquier causa ".
El ejercicio, tal y como explicó Trejo, puede "incrementar la eficacia de transmisión sináptica, la densidad de dendritas y el funcionamiento de las neuronas" y esto es porque el deporte "activa el cerebro". "Uno no se va a quedar sin cerebro por ser sedentario, pero si tendrá un número mínimo de neuronas, dendritas y sinapsis, concretamente la que diga tu genética. Ahora bien, si empiezas a moverte y ejercitarte no es que vayas a convertirte en Einstein de un día para otro, porque también hay personas muy listas que sedentarias, pero si podrás alcanzar ese máximo marcado por tu genética. Tu capacidad cognitiva mejora", puntualizó.

Y lo mejor de todo ello es que estos efectos "se pueden dar a cualquier edad". "No importa cuándo empieces. Desde el momento uno ya empiezas a tener beneficios, incluso en las pocas células madre que te quedan a tu edad adulta. Estas se pueden dividir y expandirse, y al final se consiguen nuevas neuronas que contribuyen a mejorar tu aprendizaje y tu memoria. Justo lo contrario a lo que ocurren en enfermedades como el Alzheimer, cuando sobre todo pierdes células madre. Esto no quita que puedas acabar teniendo alguna de esas enfermedades, pero sí que los síntomas tarden más en aparecer".
Lo que Trejo quiso trasladar con todas estas consignas fue un mensaje a favor de la actividad, aunque no aquella que se nos muestra a día de hoy en redes sociales, marcadas por los estándares de belleza y donde parece que "uno no debe parar de ejercitarse", sino de una forma moderada. "Si corremos o hacemos deporte de una forma no pausada y acorde a nuestro cuerpo, llevándolo al extremo, no estamos haciendo otra cosa que no sea estresar a nuestro cerebro. Y ese estrés produce un deterioro cognitivo", afirmó Trejo. Es por ello que, aparte de un entrenamiento personalizado, recomendó optar por gestos tan sencillos como caminar 20 minutos al día, o incluso pasar poco tiempo sentado, otra acción que genera claros beneficios. "Basta levantarse cinco minutos cada hora. Está demostrado que tienen más riesgo de morir todos aquellos que permanecen más de ocho horas sentados, al día. Y por eso es tan importante que los políticos legislen para cambiar este panorama", concluyó.
A medida que la neurociencia sigue avanzando, este congreso impulsado por el Centro de Profesorado de Alcorisa, en colaboración con CPIFP Bajo Aragón, IES Bajo Aragón, Ayuntamiento de Alcañiz y Gobierno de Aragón se consolida como una oportunidad única para que los educadores implementen estos conocimientos en sus entornos de trabajo y mejoren la calidad de la enseñanza.
Hernán Aldana: "El acto de la docencia es un acto de amor y de salud mental"
Con una larga ovación y con aplausos en pie el doctor en Biología por la Universidad de Buenos Aires y referente en la aplicación de neurobiología en el aula, Hernan Aldana, clausuraba este sábado el VII Congreso Aragonés de NeuroEducAcción en Alcañiz, tras haber disfrutado durante este fin de semana de la compañía de los docentes locales. Su ponencia 'Cuerpo, mente y aprendizaje en aulas más humanas’, prometía ser uno de los momentos más esperados de la cita y cumplió con creces las expectativas de los docentes asistentes que llenaron el teatro municipal. "El cuerpo es vital para el aprendizaje", defendió el experto en neurociencia, de ahí la importancia de que la actitud del que enseña sea activa y receptiva, y se base en la gestualidad, la mirada a los ojos y las emociones positivas. "El acto de la docencia es un acto de amor y de salud mental" y "sentirse alegre es una emoción que genera un cuerpo curioso por aprender", recalcaba Aldana

En hora y media de ponencia Aldana interactuó en todo momento con su público, bajándose del escenario y moviéndose entre las butacas, utilizando el humor como hilo conductor de sus relevantes explicaciones basadas en investigaciones propias y de otros expertos en la materia y sobre todo en su experiencia. La postura corporal en el aula, la importancia de la narrativa del docente, el tacto como una de las mejores formas de aprender o el aprendizaje generativo son algunas de las claves para la buena enseñanza. "Si el docente viene con cara de poto, el alumno no rinde", aseguró Aldana, "lo que puede llegar a ser hasta un acto de "mala praxis", decía, ya que su función es fundamental: la de formar a una persona.
Es por eso que mostró su convicción de que "un cuerpo sentado atenta contra la atención plena" por lo que se debe apostar por actividades que permitan a los alumnos explorar, experimentar y aplicar sus conocimientos. En una entrevista a La COMARCA el doctor Hernán Aldana detalla algunas de las claves que está aplicando en su día a día y cómo ve la figura del docente en la actualidad.
Con el título 'Cuerpo, mente y aprendizaje en aulas más humanas, ¿de qué manera influyen las emociones en el proceso de aprendizaje y cuál es el rol que juega el cuerpo en este contexto ?
Es importante que el docente sienta que el alumno no solo va con un cerebro al aula, sino que lleva todo su cuerpo. Con él expresa todas las emociones. Cuando hay emociones positivas la mente se abre y aprende más.
¿Qué cambio ha observado en el estudiante cuando se integra en actividades corporales dentro del aula?
La actividad corporal en el aula está desde que el estudiante entra por la puerta. Su postura, su forma de caminar, como se sienta… No necesariamente tienes que hacer una actividad física, sino que como docente en primer lugar tienes que tratar de comunicarle con un cuerpo apasionado, alegre y con ganas de estar ahí. El alumno copia eso. Por otro lado hay que descubrir qué le está pasando a ese alumno para que ese cuerpito esté tan apagado y tan encerrado.
¿Qué relación existe entre la postura corporal y el rendimiento académico?
Una relación absoluta. El cerebro está atrapado dentro de un cráneo. No tiene ojos, no tiene oídos, ni tacto. Es el cuerpo el que le lleva la información, por lo tanto si el cuerpo no quiere el aprendizaje no existe. De ahí la necesidad de que el cuerpo esté curioso y motivado. No se puede dejar de lado. Como docente no puedes pensar que solo le estás enseñando a una cabeza, sino que vas a tener que tener en cuenta todo lo que sean actividades generativas, donde se involucre el cuerpo. Hay que preguntar al alumno, evaluarlo, implicarlo, que tome apuntes…., todo eso mejora el aprendizaje.
¿Cuáles son los principales desafíos para diseñar aulas más humanas y adaptadas a las necesidades neurobiológicas de los estudiantes?
Una de las cosas más importantes para el aprendizaje es la actitud del docente. El primer desafío es mejorar eso. Cuidarlo más, respetarlo más, jerarquizarlo como antes…, para que él ya de por sí entre al aula con mucha intención y ganas. Es fundamental volver a proteger y respetar mucho la figura del cuerpo y mente del docente. Una vez que vuelva a estar cómodo, feliz y apasionado te puedo asegurar que va a detectar lo que necesita un alumno y ayudarlo a aprender. Es el eje central de la enseñanza.
¿Cómo valora la figura del docente en la actualidad?
No está valorada ni muy bien pagada. Da la sensación de que hoy en día se elige en general como última cosa, salvo excepciones que por supuesto las hay. No anda bien, no solo en España, en el resto de América tampoco. No es valorada por los padres. Antes la palabra del maestro era sagrada y ahora se ve como algo corregible. Es un momento muy complicado, en que tienes que amar mucho enseñar.
¿Es imprescindible la vocación?
Yo desde la universidad descubrí que me encantaba ensañar. Disfrutaba mucho la cara del que me entendía. Creo que a todos nos gusta enseñar porque la pedagogía es algo natural del ser humano. Es un acto de amor. Pero a veces la vocación nace. Un alumno te puede decir en el aula ‘me encantó cómo me lo explicaste’. Y eso te mueve. La vocación puede llegar a surgir.
¿Qué estrategias prácticas recomendaría a los docentes para aplicar los principios de la neuroeducación en el día a día del aula?
En primer lugar debería haber más neurociencia a las capacitaciones de los docentes. Se le da mucha teoría al profesor y poca práctica. Ustedes en España tienen referentes increíbles en neuroeducación. Es uno de los países que más aportes en esta materia hacen al mundo. Los docentes españoles deberían estar mucho más informados en neurociencia que en otros países. Todavía hay gente que cree que es una moda.
Es la primera vez que ha estado en Alcañiz, ¿Cómo valora la experiencia?
Desde la organización han puesto mucho amor y mucha pasión en que yo esté y eso lo he notado en la invitación. Ayer disfruté con los talleres y el final de la ponencia de hoy ha sido muy emocionante. Conecté con el público y eso es lo hermoso. Este es el lugar donde nació un gran amigo que tengo aquí en España y también me hacía mucha ilusión por eso.
¿Qué espera que se haya llevado el público de todo el conocimiento que ha compartido?
Quise dar algunas estrategias sobre el cuerpo del alumno, de cómo mejorar su atención y también para el docente. Unas claves muy simples y de gran impacto para que el docente ya desde la semana que viene entre al aula con más ganas todavía. A mí lo que me gusta es transformar. Falta que todos esos trabajos de investigación bajen al público en general. Es importante que alguien los haga didácticos para poder aplicarlos. Mientras pueda y me dé la energía y el cuerpo aquí estaré.








