Una trucha de 56 centímetros y 1,8 kilos ha sorprendido a dos pescadores de Cuevas de Cañart durante una jornada de pesca en el pantano de Castellote. Olaya Molina Montero y Genís Bassas Jimeno se encontraban pescando en la zona conocida como la playa de Castellote cuando localizaron un ejemplar de un tamaño poco habitual en esta zona.
La jornada transcurría con normalidad hasta que los pescadores observaron saltar al agua a un pez de grandes dimensiones. En ese momento decidieron cambiar el señuelo que estaban utilizando y sustituir la cucharilla por una rapala de mayor tamaño. Después de varios lanzamientos, consiguieron que la trucha entrase al señuelo.
Una lucha de un cuarto de hora
La captura no fue sencilla. La caña utilizada no estaba preparada para hacer frente a un ejemplar de estas características, por lo que los pescadores tuvieron que emplearse a fondo durante aproximadamente 15 minutos hasta conseguir sacarlo del agua.
Según explica uno de los pescadores, durante la lucha tuvieron que ayudarse entre ellos e incluso meterse en el agua para poder asegurar la captura. Finalmente consiguieron hacerse con el ejemplar y comprobaron su peso, que alcanzaba los 1,8 kilos. La trucha tenía además una longitud de 56 centímetros, una medida especialmente llamativa para los pescadores de la zona.

Un ejemplar excepcional
La dimensión de la captura sorprendió especialmente a los protagonistas de la jornada. "En 40 años que llevo pescando no había visto un ejemplar tan grande por esta zona", explica uno de ellos. Según señala, lo habitual es encontrar truchas de alrededor de 30 o 32 centímetros, por lo que los 56 centímetros de este ejemplar suponen una diferencia considerable.
La captura pone de relieve el tamaño que pueden alcanzar algunos de los ejemplares presentes en el embalse de Castellote y se ha convertido en una jornada especialmente recordada para estos dos pescadores de Cuevas de Cañart.








