El sector turístico aragonés celebrará este martes su gran día en Alcañiz, ciudad elegida para acoger el acto de entrega de las distinciones al Mérito Turístico. Toda la jornada se desarrollará en el Parador: primero con la reunión anual del Consejo Territorial y después, con el acto central de entrega de premios.
Una de las condecoraciones se quedará en el territorio, y más concretamente en el Matarraña, con la concesión de una de las Placas al Mérito Turístico a La Torre del Visco de Fuentespalda. El Salón Juan de Lanuza será el escenario donde se desarrollará el acto para el que el Consejo de Gobierno aprobó ya el pasado mes de septiembre el nombre de los premiados. Las Medallas al Mérito Turístico son tres y se conceden al Festival Folklórico de los Pirineos, al director gerente y secretario de la Fundación Santa María de Albarracín, Antonio Jiménez Martínez; y, a título póstumo, al propietario de Casa Emilio, Emilio Lacambra Manzano.
En cuanto a las Placas al Mérito Turístico, son nueve y recaen además de en La Torre del Visco, en Ultramarinos La Confianza de Huesca, el Grupo Aragonés Empresarial Costa, el Hotel Viñas de Lárrede, Basilicus Espacios, Fundación Cook and Chef Institute, El Gastrónomo Zaragozano, Hotel Mas de Cebrián y Hotel Boutique Palacio de La Marquesa. El objetivo de estas Placas es distinguir acciones o personas que contribuyan a realzar positivamente la imagen turística de Aragón.
Cabe recordar que el Día Mundial del Turismo se conmemora cada 27 de septiembre, pero este año, la reciente constitución del nuevo Gobierno de Aragón obligó a aplazar su celebración casi dos meses hasta este martes 14.
Promocionar la calidad
La cita llega a la provincia turolense después de su paso el año pasado por tierras oscenses con Barbastro como sede. «Este año toca Alcañiz porque consideramos que es un lugar muy importante para la comunidad y creo que el espacio no puede ser más bonito como es el Parador», dice el director general de Turismo, Jorge Moncada. Estará presente en el evento, así como el consejero de Turismo y Medio Ambiente, Manuel Blasco, que presidirá la jornada.
La cita alcañizana estará conducida por la directora de La COMARCA, Eva Defior, y servirá para festejar pero también para analizar la situación del sector en la comunidad. Para ello se convoca la reunión anual del Consejo Territorial previa a la gala de condecoraciones. El consejo une a todas las asociaciones de turismo de Aragón desde deportivo a religioso pasando por naturaleza, balnearios o restaurantes y cafeterías entre otros muchos. En la reunión anual se realiza un balance del año y, comparándolo con los años anteriores, se ve su desarrollo y se fijan las líneas maestras a seguir y qué política se debe desarrollar durante la legislatura.
En este sentido, Moncada destaca que es la calidad turística lo que «precisamente» tiene esta tierra. Aragón no compite con provincias de sol y playa pero sí con las de interior. «Calidad tenemos y lo que tenemos que hacer es saber venderla y exportarla al resto de España, de Europa y del mundo y para eso hay una serie de directrices que llevar a cabo confiando en que den sus frutos», añade.
A la promoción destina el ejecutivo autonómico parte de los presupuestos y Latinoamérica se fija como el objetivo. «Se han dado repuntes de visitantes de estos países en otras comunidades y es un tren que no debemos dejar ir», apunta el director. También se trabajará en tener más presencia en los mercados nacionales e internacionales a través de las ferias, como por ejemplo, Fitur o Madrid Fusión donde Aragón contará con más espacio. «Y no sólo la dirección general va a tomar decisiones, de hecho, llevamos un mes ya de reuniones entre todos los agentes implicados de las tres provincias para marcar las directrices entre todos», dice.
En cuanto a los retos, marca dos principales: desestacionalizar fuera de las temporadas estivales; y conseguir más vivienda de tipo social para dar cobertura al personal que trabaja en el sector turístico. Moncada recuerda que la falta de alojamiento redunda en algunas en que no llegue personal a trabajar. Es el caso de algunas zonas del Pirineo, donde ya se ha puesto en marcha un proyecto en Panticosa. «Se ha habilitado un antiguo albergue para ofertarlo al personal en temporada. Si funciona, veremos si podemos trasladar este proyecto a otras zonas de la geografía aragonesa que se vieran con este problema», señala.



















