La celebración de Santa Bárbara pasará este año al recuerdo en Andorra. Conmemorar a la patrona de los mineros, una parte fundamental en la historia de este pueblo, siempre ha despertado gran emoción entre sus vecinos. Pero esta vez lo más destacado quedó reflejado en la unión inédita de la Asociación Cultural Pozo San Juan y la cofradía de Santa Bárbara, quienes se hermanaron por primera vez en la historia para sacar adelante los actos programados y demostrar así «la importancia de un día que no debe desaparecer y para el que se necesita más respaldo de los jóvenes».
Más de un centenar de vecinos fueron los que se reunieron este lunes para participar en las diferentes actividades programadas. Desde la organización valoraron que se trataba de un número menor en relación a años anteriores, probablemente porque este año la festividad coincidía con un día laborable. En ello también se cree que influyó el cambio de ubicación que se tuvo que realizar como consecuencia del cierre «temporal» del Museo Minero. De hecho, su reapertura fue reclamada durante la propia celebración. No obstante, aún con todo, Andorra vivió con éxito su día en honor a Santa Bárbara. «Dejando a un lado la situación del museo el resto son circunstancias a las que nos vamos a enfrentar todos los años. Por eso es fundamental que quien pueda participe, especialmente la juventud», explicó Bartolomé Aglio, vicepresidente de la Asociación Cultural Pozo San Juan de Andorra.
Tras un primer reparto de pastas con café a primera hora de la mañana en la casa de cultura para entrar en calor, los andorranos iniciaban las actividades procesionando junto al Dance, los gigantes Macario y Bárbara y la Colla la Martingala.
El sonido de las campanas de la iglesia acompañó todo el recorrido y terminó justo para la misa solemne, que comenzó con un 'feliz día' y terminó con un '¡viva Santa Bárbara!' al unísono de todos los presentes. Esta estuvo oficiada por el fray Fernando Ruiz, del Monasterio del Olivar, quien sustituyó al párroco de la localidad e hizo hincapié en la importancia de celebrar un día que guarda «tanta importancia para todas las familias ligadas a este sector».
El broche de oro lo puso el homenaje a los 10 mineros andorranos que durante este 2023 han cumplido 75 años o más, un acto que tuvo que trasladarse desde el museo hasta la casa de cultura. Como cada año se les entregó un diploma, una estatuilla, un baile del dance y una gran ovación por parte de todos los presentes. Los homenajeados fueron: Ángel Balaguer, Alejo González, Joaquín Muniesa, José Manuel Arango, Francisco Tena, Felipe Martí, Lucio Gángara, José Antonio Galve, José María Villanueva y José Antonio Cardeñosa.
Fue durante este acto cuando también se hizo hincapié en que la celebración de este año sería recordada por la unión entre las dos asociaciones más ligadas a este tradicional día. «Hay un dicho que dice 'divide y vencerás’, pero en este caso tendría que ser 'une y ganarás'. Es muy importante que lo hayamos hecho de forma conjunta y me gustaría que esto fuera lo habitual para los próximos años», expresó Jesús Blasco, presidente de la cofradía de Santa Bárbara de Andorra.
Reabrir el Museo Minero en marzo
Durante la cita también se aprovechó para reivindicar la reapertura del Museo Minero, un «lugar fundamental» que lleva seis meses sin abrir sus puertas. «En marzo lo abriremos de una manera u otra con una gran exposición que ya estamos preparando. Desde aquí pedimos al Ayuntamiento y a la Comarca que se unan para buscar una solución. De lo contrario tendremos que reabrirlo los voluntarios», afirmó Aglio.














Mi más sincero homenaje para esas gentes que hicieron de Teruel una tierra próspera bajo la luz de la lámpara minera. La mineria supuso un antes y un después en el desarrollo la provincia, a pesar de lo que digan esos gropusculos de apátridas ecologetas antimineros que ven la historia minera de la provincia y cualquier intento de recordarla a través de museos como una máquina de ingeniería social.