A Carlos Magallón le sigue Alquézar, y con el apellido materno, una legión de fans que se ha ganado a pulso. Ya no solo por los lazos familiares, sino porque a su manera de ser, ahora se añaden sus extraordinarios logros deportivos que, poco a poco, va sumando y afianzando. La halterofilia se ha convertido en el deporte de cabecera de los valmuelinos.

Este sábado ya entrando a la madrugada, ni Messi ni Haaland ni Bellingham pudieron con Magallón. Ellos se jugaban el pase a semifinales del Mundial de fútbol, pero el bajoaragonés se enfrentaba a su primer mundial de halterofilia y de él había mucha gente pendiente a miles de kilómetros y también allí mismo en la grada.

Parte de su familia le acompañó a Colombia, donde su padre no perdió detalle cámara en mano. Pero también se desplegaron algunas pancartas de Valmuel y de Alcañiz allí mismo gracias a vecinos que guardaron ese espacio en sus vacaciones de verano para ir a animar al polideportivo colombiano.

El joven firmó una gran actuación y se vuelve con un séptimo puesto. "Lo hizo muy bien, el pueblo está muy contento y con ganas de que venga y darle un abrazo", dice la alcaldesa, Inma Abadía, en nombre de las 70 personas que se citaron para verlo en acción. "Desde el campeonato de España en Alcañiz hasta ahora ha mejorado mucho sus marcas en apenas dos meses. Estamos muy contentos de todo lo que está haciendo y de cómo progresa", añade.









