Al menos un mes podría retrasarse las obras de reparación de las casas afectadas por el reventón de agua sucedido a principios de abril en la calle Trinidad de Alcañiz. Es la estimación que se ha realizado después de que la pasada semana se llevaran a cabo los trabajos de inyección para intentar frenar el avance de las grietas que recorren las ocho viviendas afectadas.
Aunque en un primer momento desde el Ayuntamiento de Alcañiz se estimó que las familias podrían volver a sus casas durante la pasada semana, los trabajos han resultado ser más costosos y todavía se desconoce cuando podrá producirse el realojo. Desde un primer momento, el alcalde de la localidad, Miguel Ángel Estevan recordó que se trata de "una problemática que se está gestionando desde Aquara" al ser la empresa de gestión de aguas los responsables de la tubería dañada. Además, el primer edil hizo especial hincapié en que la labor del Ayuntamiento se está centrando en la coordinación de la ayuda para las familias afectadas.
En este sentido el alcalde asegura que durante esta semana se llevarán a cabo los estudios pertinentes para poder evaluar si las grietas se han hecho más grandes o no y que los trabajadores están ahora mismo «recabando datos». «Se están haciendo mediciones para ver si se ha estabilizado o no lo que es el terreno», ha explicado el primer edil. Además, ha añadido que la intención de los técnicos es «asegurarse al máximo que los problemas estructurales no han ido a más». Aseguran que los vecinos volverán a casa lo antes posible «siempre y cuando tengamos la seguridad de que las casas no van a moverse más». Estevan sostiene que es un trabajo que se tiene que realizar «sin prisas» y pide a los vecinos desalojados «paciencia».
Por el momento, los vecinos continúan realojados en las viviendas que les cedió el Ayuntamiento a la espera de ver como se desarrollan los trabajos. Durante estas casi tres semanas no han podido acceder a su casas en ningún momento y ahora esperan con "incertidumbre" para ver cual será el resultado final.
Las grietas, ocasionadas por una constante filtración de agua que se produjo en una tubería propiedad de Aquara, recorrían de forma transversal todas las casas, y durante la pasada semana una empresa especializada estuvo inyectando un material especial para rellenar los huecos generados e internar evitar que las hendiduras se hicieran más profundas.






