Antes de que Andrés Campo pusiera la mano en la mesa de la que iban a sonar temazos musicales, el speaker Cesc Vila se adelantaba. "Venga, soltad a los perros, ¿no?", decía con la mirada puesta en Campo. A lo que el dj le contestó con una amplia sonrisa y la mirada cómplice. "Hombre, esa es la primera que va a sonar", reía. Y así fue. El dj oscense, casi recién llegado de Monegros Desert Festival, fue presentado ante la afición concentrada delante del escenario y arrancó con el tema que lanzó a la fama a Arde Bogotá. Eso sí, con su remezcla, que era lo que se esperaba y lo que todo el mundo se puso a bailar.
Campo no estaba ahí en el escenario de la Fan Zone por casualidad. El dj abrió la programación de shows en el escenario justo después de la celebración del podio de la Tissot Sprint con Marc Márquez en lo más alto. Una carrera a la que marcó el final agitando con la bandera de cuadros. Esta vez fue épica la victoria, como también lo fue la de su resurgir hace dos años en Motorland en la carrera definitiva en MotoGP cuando Andrés Campo fue también el dj que animó el momento. Es imposible olvidar el baile que se marcó el piloto.
Este sábado volvieron todos al lugar de los hechos y la música hizo bailar a todos hasta que apareció Wilburg con su moto. Una moto de dimensiones diminutas, pero una moto. Llegó para echar el alto a Campo y adueñarse del escenario en el tiempo de show en el también se bailó, se cantó y se interactuó mucho con el que es uno de los rostros del Grand Prix de La 1.
Shows de escenario y Fan Zone en la tarde de sábado en Motorland en MotoGP 2026. / B. Severino
El cómico se quedó para el turno de entrevistas a varios pilotos con Cesc Vila llevando la batuta. "En Aragón es uno de los sitios donde más me apoyan, cómo no voy a tener ganas siempre de volver", se preguntaba Pedro Acosta ante Vila, que destacó la sonora aclamación con la que fue recibido. "¡Cómo te quieren Pedro Acosta!", le decía mientras salía a escena. Él y otros que fueron saliendo de diferentes categorías fueron hablando de sus sensaciones en la cita aragonesa, en la temporada en general y también hablaron de futuro. Algunos suben de categoría y otros cambian de equipo, como el propio Acosta.
Compras, una noria, filas y furor por los simuladores en la Fan Zone
Todo esto sucedió en una tarde de sábado en la que las sombras cotizaban al alza. A las tres de la tarde era difícil esconderse del sol que iluminaba todos los stands. En la Fan Zone, y mientras en el escenario seguían pasando cosas, el público iba en busca de sus compras, a participar en concursos o recoger regalos en los puestos promocionales y también a montarse en la noria.
Parte de las miradas se centraban también en los simuladores, que fueron un reto al que se lanzaron muchos. También se concentró mucho personal en las áreas de restauración con mesas, su césped artificial pero mullido para sentarse o, incluso, desparramarse tras una mañana muy larga y muy intensa. Un momento de descanso para continuar.



















