El regadío social de Vinaceite transformará finalmente alrededor de 1.370 hectáreas de secano, lo que supone un número que apenas difiere de las 1.390 planteadas en el inicio. En la asamblea de la Comunidad de Regantes San Isidro del pasado martes 9 de abril se informó de las bajas y se abrió una semana se plazo con el objetivo de que quien quisiera sumarse al proyecto pudiera hacerlo como última oportunidad. Entre las bajas y las altas, la superficie final apenas se reduce en una veintena de hectáreas. Ahora, con el censo ya cerrado, los pasos avanzarán según lo previsto con la redacción del proyecto. Este regadío fue declarado de interés general ya en 2019. Además, por su inclusión en el Plan Hidrológico Nacional del Ebro (PHE) 2021-2027, deberá estar ejecutado dentro de este periodo. Prevén que en 2026 estén las obras concluidas. El proyecto supone 21 millones de euros y la comunidad ya cuenta con el primer medio millón de los 9,5 de la ayuda que abonará DGA en 25 años.
Hace más de dos décadas que se empezó a demandar este regadío social porque el sector primario es el principal sustento de Vinaceite. El censo oscila los 250 habitantes y confían en que garantizar un futuro con agua y sin depender de los caudales de los manantiales ayuden a frenar este éxodo. Aunque son muchas las personas que se han ido jubilando, en Vinaceite sí hay relevo generacional en el sector primario, por lo que conseguir este futuro es lo que ha hecho que la comunidad de regantes no haya desistido. El sector primario en la localidad incluye además una amplia y numerosa cabaña de ganado. Hay alrededor de una quincena de explotaciones dedicadas principalmente -aunque no en exclusiva- al porcino, que suponen alrededor de medio centenar de empleos. También las granjas podrán beneficiarse de las nuevas redes del regadío social que aportarán la estabilidad que la mayoría de poblaciones de la comarca del Bajo Martín sí tienen al tomar el agua del pantano de Oliete.
Un anteproyecto de 2006
Hay que remontarse a 2006, año en que se redactó un anteproyecto que acabó casi diez años paralizado. No se llegó a cumplir la década de espera porque en 2015 la comunidad de regantes volvió a movilizarse. Recibieron la visita de los técnicos de Sarga de la DGA que, tras realizar un estudio de viabilidad, llegaron a la conclusión de que se debían realizar cambios respecto a aquel primer anteproyecto y no serían los últimos. La superficie a convertir descendió a las 1.325 las hectáreas a convertir -menos que las actuales- frente a las 1.831 que se habían contemplado con anterioridad. Se dispuso entonces que el regadío social garantizaría el agua necesaria para el cultivo de olivo (53%), viñedo (23%) almendro (13%) y hortícolas (11%). En 2019 el regadío social fue declarado de interés general por la DGA.
Paneles solares en Almochuel
La mayoría de hectáreas corresponden a Vinaceite y algunas a Azaila. Las pocas del término de la vecina Almochuel que se incluían al inicio hace más de 20 años han quedado fagocitadas por las renovables. La localidad zaragozana apenas cuenta con una veintena de vecinos. La mayoría de terrenos quedaron en alquiler o en venta para la instalación de los parques solares que hace años ya operan.







