Los calandinos no pudieron evitar venerar este lunes a su patrona, la Virgen del Pilar, aunque lo hicieron con restricciones. La misa mayor, que comenzó a las 11.30, sólo pudo acoger a 120 personas debido al aforo que marca la pandemia y enseguida se completó. A los bancos, en los que se mantuvieron las distancias, se añadieron varias sillas supletorias por todo el templo.
Después de la eucaristía, algunos vecinos ataviados con sus trajes regionales y también de calle -la mayoría- depositaron sus flores en una pequeña plataforma bajo la imagen de la Virgen del Pilar, colocada en el centro de la plaza de España y se tomaron sus fotografías también en este año tan extraño. "Sabe mal pero las circunstancias son las que son, nos hemos hecho la foto y ahora iremos a casa con la familia y nada más", decía José María Vázquez, un gallego que llegó a Calanda para construir la Central Térmica, y que dejó sus flores con su nieto Martín en los brazos, ambos vestidos de calle pero con el cachirulo presente en la mascarilla. Otras fotos viajarán a Calamocha con Marian Sancho cuya pareja es calandina. "Un día un poco raro pero como todos los años hemos venido a ver a la Virgen aunque sin el traje de baturras y nos hemos tomado la foto. El sentimiento es el mismo, ahora estaremos con la familia y deseando que el año que viene lo podamos disfrutar", explicó con su bebé en brazos.
El Cachirulo no faltó a esta cita con la Virgen "cumpliendo con todas las normas que ha marcado el Gobierno". El grupo de amigos de la escuela de la asociación acordó vestirse con el traje regional y acudir a los pies de la Virgen. Una visita rápida y con mucho sentimiento. "Decidimos mantener la tradición de llevar el traje y ahora, después del vermú, ya nos iremos para casa otra vez", añadió Verónica Rocaful, una de las voces de la formación.
Las flores se agolpan unas encima de otras, ya que este año no hay voluntarios organizándolas pero desde el Ayuntamiento, aunque se había decidido no realizar ningún tipo de acto, finalmente optó por algo simbólico y consideraron esta plataforma como una manera de prevenir. "Hay mucha devoción a la Virgen en Calanda y temíamos que la gente empezase a llevar sus flores al templo del Pilar que es muy pequeño. Pensamos que esta plataforma era la mejor opción y la gente está respetando todas las medidas", comentó el alcalde, Alberto Herrero.
El primer edil, que hace unos días pidió a Salud que Calanda retrocediese a la fase 2, acordó con la Guardia Civil el acto. La presencia del cuerpo fue constante toda la mañana, primero en las puertas del templo del Pilar y después, en la plaza donde en las terrazas de los establecimientos hosteleros se despacharon unos cuantos vermús. En la misa, los agentes también fueron protagonistas ya que el de este lunes también fue el día de la Guardia Civil.
Los vecinos cumplieron con las distancias de seguridad, dejando las flores con rapidez y marchándose para dar paso a otras personas.

"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / B. Severino 
"No fiestas" del Pilar de Calanda. / Ayuntamiento de Calanda






