Si el 25N, Día contra la eliminación de la Violencia de Género, no fue una causa lo suficientemente importante para Vox en el Ayuntamiento de Alcañiz, no sorprendió a los asistentes a la sesión plenaria celebrada este lunes que el 8M tampoco lo fuera. Por segunda vez desde que comenzara la legislatura el único concejal de Vox en el consistorio alcañizano votó en solitario y en contra de una moción con tinte feminista, en esta ocasión el texto de la Federación Español del 8M que sí fue secundado por el resto de partidos políticos y que durante la legislatura pasada siempre fue apoyado por unanimidad y, por tanto, considerado una declaración institucional.
Con un discurso que fue subiendo de tono a cada intervención que se sucedía, el de Vox leyó un repaso de su árbol genealógico. "Mis abuelas fueron labradoras, mi madre trabajó en la conservera y zurciendo pantalones en casa, mi esposa es administrativa. Yo soy el primero que defenderá la dignidad y la igualdad en el trabajo tanto para hombre para mujeres", comenzó su relato, para acto seguido argumentar su negativa en que el texto que se presentaba al pleno para su aprobación no nombraba "a los machistas anclados en sus costumbres". Más tarde se refirió a los matrimonios forzados.
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En cuanto al 8M en sí Andreu aseguró que hay muchas mujeres "que no trabajan porque no se las deja elegir". Y cuando ante el pleno parecía que el mensaje del portavoz podía incluir un ligero tinte feminista todo quedó dinamitado al asegurar que el pleno solo buscaba "la confrontación entre sexos" y que la paridad laboral "nunca será posible". "Yo nunca he visto a una mujer hacer determinados trabajos que no son aptos por su dureza y su crudeza", mantuvo. Un discurso que no solo causó levantamientos de cejas entre compañeros de sesión, sino que, en todo momento estuvo acompañado por miradas fijas hacia la portavoz de Izquierda Unida, María Milian a la que llegó a acusar de no haber condenado los matrimonios forzados que se celebran en el mundo. El conato de debate obligó al alcalde a llamar al orden al portavoz de Vox.
El resto del pleno se blinda ante el feminismo
Como ya ocurrió en el pleno previo al 25N el resto de portavoces afearon la actitud de Andreu. Joaquín Egea, portavoz de Teruel Existe, aseguró que normalmente no se prepara sus intervenciones porque sabiendo que su turno de palabra va seguido al de Vox, las palabras de Andreu "le inspiran". Egea le recordó que era la segunda oportunidad que perdía de defender la igualdad. "Lo que se ha leído es una declaración institucional que se va a aprobar en todas las instituciones en las que no este su partido y es muy triste", sostuvo Egea.
Tanto Egea como la portavoz de Izquierda Unida, María Milian, cuestionaron la postura de Andreu y preguntaron al concejal si apoyaría el texto en el pleno de la Comarca del Bajo Aragón, un respaldo contradictorio y confuso, pero que ya se hizo realidad con la moción relativa al 25N.
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Milian fue probablemente la portavoz que con más dureza reprendió a Andreu. "Lo que traemos hoy es una moción de mínimos con la que todos deberíamos estar de acuerdo y no entiendo que usted no sea capaz de apoyar lo básico". En respuesta a las acusaciones vertidas por el de Vox, la portavoz de Izquierda Unida sentenció que el feminismo que ella misma y su agrupación sostienen "defiende a todas las mujeres por igual".
Desde el PSOE, Ana Belén Andreu, mostró su incredulidad ante las palabras de Vox. "Lo que se presenta hoy es un texto para defender los derechos de todas las mujeres estén donde estén", explicó y recordó que los problemas laborares de las mujeres llegan en su mayoría incentivados por la enorme precariedad laboral a la que se enfrentan. "Seguimos llevando la casa, tenemos más carga aún trabajando fuera", añadió. La concejal del PSOE terminó su intervención pidiendo "por favor" a Andreu que "reconsiderara su posición".
Desde el PP, su portavoz, Eduardo Orrios explicó que la elección de estos textos se hace para conseguir la unión de todos los partidos. "Creo igual que todos que es una pena que después de tantos años que tengamos que intervenir en vez de lanzar el mensaje de que estamos todos de acuerdo", aseguró Orrios. Al igual que desde el PSOE, el portavoz invitó a Andreu a reflexionar.
Con un tono muy lejos de la conciliación, Andreu continuó su turno de intervenciones en respuesta a sus compañeros acusando al resto de formaciones políticas de defender un "feminismo de barrios", argumentando que no se defendía "a todas las mujeres por igual", sino que "algunas eran discriminadas por su clase social".
El único concejal que se desmarcó levemente del discurso en contra de Andreu fue el del PAR. Si bien Ramiro Domínguez usó un tono más sosegado a la hora de hablar de su apoyo al feminismo y de la necesidad de seguir trabajando, elevó el tono para, sin llegar a tener demasiada relación, acusar a "las ministras de Podemos" de no defender a las mujeres que sufren el machismo "bajo regímenes totalitarios".
En cuanto al resto de mociones el pleno aprobó por unanimidad una declaración en apoyo a los agricultores y ganaderos de la zona.









