La agente de la Policía Local de Alcorisa denuncia estar sufriendo acoso tanto en persona como a través de las redes sociales a raíz de las sanciones que impuso a tres conductores tras el desfile de carrozas de las pasadas fiestas. La policía, única integrante del cuerpo municipal, se encuentra actualmente de baja después de una polémica que comenzó en septiembre por tres multas de 200 euros y la retirada de cuatro puntos del carné y que ha ido aumentando durante las últimas semanas.
La situación ha sido denunciada públicamente este martes por CSIF Aragón, que asegura que los ataques comenzaron el mismo día del desfile. Según relata el sindicato, una persona disfrazada llegó a acceder al vehículo policial de la agente, mientras que otra tomó fotografías que posteriormente publicó en internet mofándose de ella. La organización asegura además que los episodios continuaron durante los días posteriores y sostiene que el alcalde de Alcorisa, Miguel Iranzo, pidió a la policía que retirase las denuncias y la critió en las redes sociales.
Ante estas acusaciones el alcalde de Alcorisa ha defendido que desde el Ayuntamiento consideran una falta de respeto el entrar en un vehículo de trabajo y aseguran que el único motivo por que el que el individuo no ha sido multado fue porque no ha sido identificado. De igual manera, Iranzo defiende que en ningún momento pidió que se retiraran las multas, pero que sí comunicó a la agente que le parecían «desproporcionadas». Por último, en cuanto al post en redes sociales, el primer edil asegura que la publicación tenía como objetivo «desvincularse de las multas que se habían impuesto». «La mitad del pueblo pensaba que había sido una orden mía y solo quise dejar claro que yo no compartía la decisión de la Polícia Local», añade.
El conflicto tiene su origen en el desfile de carrozas celebrado el pasado 11 de septiembre durante las fiestas de Alcorisa. Tres de los participantes fueron denunciados por la Policía Local por transportar personas sobre los remolques una vez terminado el recorrido oficial, una práctica que estaba prohibida por motivos de seguridad. Como ya informó LA COMARCA, los conductores afectados mostraron su indignación por las multas y cuestionaron la actuación de la agente. Los sancionados defendieron que no se les había comunicado adecuadamente la prohibición y pusieron en duda que estuviera suficientemente claro en qué punto terminaba el recorrido oficial del desfile.
La versión que traslada ahora la agente es diferente. Según el comunicado de CSIF, las normas del desfile se habían hecho públicas días antes y establecían expresamente que, una vez terminado el recorrido oficial, no se podían transportar pasajeros encima de los remolques. La medida respondía a razones de seguridad después de que el año anterior se produjera la caída de un peñista. Además, la agente sostiene que recordó personalmente esta norma a los conductores durante el propio desfile. Según este relato, tres de ellos no atendieron sus indicaciones, por lo que posteriormente formuló las correspondientes denuncias. Las sanciones, por incumplir el artículo 141 del Reglamento General de Circulación, ascendieron a 200 euros y supusieron la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir.
La agente, actualmente de baja
La polémica generada a partir de aquellas multas ha terminado afectando a la situación de la propia policía local. La agente se encuentra actualmente de baja, según confirma CSIF, que reclama al Ayuntamiento de Alcorisa que respalde públicamente a la trabajadora ante los ataques que asegura que está recibiendo.
En este sentido, el primer edil defiende que el apoyo por parte del Ayuntamiento ha sido «total» desde el primer día. «Desde el primer momento hemos estado de acuerdo, pero esta es la primera vez que una acción me ha parecido desproporcionada y he tenido que decirlo», ha añadido Iranzo. Igualmente sostiene que el Ayuntamiento trabaja para ampliar la plantilla de Policía Local del municipio. Según el consistorio, prueba de ello es que para el presupuesto de 2026 se dobló la partida destinada a los sueldos del cuerpo con la esperanza de contar con un segundo efectivo.
La organización considera que la agente se ha quedado en una situación de especial vulnerabilidad al ser la única integrante de la Policía Local de Alcorisa. «Una trabajadora pública que cumple con su obligación no debería quedar sola y expuesta públicamente por hacer su trabajo», señala Marco Palacio, responsable de Policía Local de CSIF Aragón.









