El municipio de Albalate del Arzobispo calcula que tendrá que afrontar dos meses de trabajos para solucionar los daños ocasionados por la última DANA que causó destrozos en más de diez pueblos. La localidad del Bajo Martín continúa siendo una de las más afectadas, con caminos impracticables pero también otros daños notables en infraestructuras deportivas como su pista de pádel. A todo ello se suman igualmente los daños particulares y a empresas como la fábrica papelera, por lo que todavía es difícil concretar las pérdidas económicas de las últimas riadas, aunque estas ya se califiquen como altas. «Ha habido muchas afecciones, hay algunas que ni siquiera se pueden cuantificar», lamenta su alcaldesa, Celia Trullén.
Por el momento todavía deben avanzar en las labores de limpieza. Ya han recibido la visita del perito del seguro de la pista de pádel y el próximo día 23 su suelo será sustituido gracias al seguro. En el resto de la zona deportiva se involucra a día de hoy la brigada municipal, mientras que en los caminos todavía se está a la espera de la maquinaria de la Diputación de Teruel, algo entendible porque «son muchos los municipios que han solicitado ayuda después de ver sus caminos completamente destruidos».
Trullén agradece la colaboración de esta institución y otras como la Comarca del Bajo Martín, así como la ayuda de alcaldes de municipios cercanos. No obstante, a su vez realiza un llamamiento a la Confederación Hidrográfica del Ebro, de quienes esperaba «más intervención». «Debería darnos respuesta, sobre todo en relación a la limpieza de los cauces y los sedimentos, tanto después de las riadas como en su mantenimiento. Es lo principal para evitar acumulaciones que ahora tenemos pendientes», expone la alcaldesa.

Cabe destacar que el municipio y los otros 8 que dependen del pantano de Cueva Foradada todavía permanecen además sin agua potable. «Los niveles han mejorado a días anteriores, pero seguimos pendientes de la autorización de Sanidad. Ya es más tiempo de lo que nos hubiese gustado, pero hay que tener paciencia», concluye Trullén.










la dana se llamaban de toda la vida tormentas, unas mas gordas y otras mas pequeñas, pero que las conocemos desde antes de que albalate tuviera personas, lo que hay que hacer es no construir mierda en zona mala, se hacen unas inversiones impresionantes sobre terreno, sin reasfaltar ni tener en cuenta el terreno las riadas ni la historia, y luego llegan los imbeciles a quejarse y pedir mas dinero, cuando los castillos se hacian en lo alto de la montaña seria por algo, aprender, analfabetos, aprender
Creo que no es necesario faltar al respeto, los insultos te los podías haber ahorrado.
Que dimita la alcaldesa y todos contentas!!!
Cuando un ladrón entra en mi casa y me roba, lo insulto, cuando un atracador me saca la navaja en la cara, y me roba lo insulto, cuando unos políticos o aficionados o roba-ciudadanos hacen mal su trabajo y eso me cuesta pagar todos los años las chapuzas de esos políticos, los insulto, a ellos y a quienes los colocaron, ya que todo esto sale de mi bolsillo, creo que tengo el derecho a la pataleta, ….. pues solo faltaba eso, violado y amordazado.
Dimisión!!!