La comarca del Bajo Martín atrae cada vez a más visitantes y el principal polo es Albalate del Arzobispo. Desde la localidad, a través de Albalate Turístico, se organizan diferentes rutas tanto en el propio pueblo como en otros vecinos. El castillo arzobispal es lo más demandado y el año pasado se superaron las 3.100 visitas. Esta cifra se alcanzó tras cuatro años de ascenso paulatino y ya en 2023 la fortaleza recibió a más de 2.800 personas.
Este incremento es fruto de la divulgación y puesta en valor del patrimonio natural y patrimonial que se acentuó a nivel municipal ya antes de la pandemia. No obstante, seguía pendiente el acondicionamiento y mejora de la oficina de turismo, un local en la plaza que había que actualizar para que fuera acorde al interés que despierta la localidad. La esperada renovación se estrenó ya en Semana Santa.
La oficina está ubicada en la planta calle del ayuntamiento y ha experimentado dos mejoras sustanciales. Una es la conexión directa con las bodegas medievales visitables en el edificio contiguo y ahora ya no hay que cruzar el rellano de la comunidad. La otra mejora es la aclimatación que permitirá trabajar al guía y que los turistas tengan un espacio confortable. «Era algo muy necesario porque la gente que venía en verano se tenía que salir del calor que hacía dentro», dice Alfredo J. Martínez, el guía al frente de Albalate Turístico. En verano, él mismo realizaba trabajo de oficina en el exterior. Las obras también incluyeron un baño privado.
"Buena" Semana Santa
«En el último año las visitas han aumentado de forma exponencial, una tendencia que nos anima a seguir trabajando para convertirnos en un destino de referencia en la zona», dicen desde el Consistorio en sus redes. Semana Santa «ha ido muy bien» con visitas variadas y de diferentes perfiles. Se han pasado por la oficina albalatinos, hijos del pueblo que volvieron en estos días especiales y también «gente que viaja a la zona por los tambores y que luego quiere llenar el tiempo entre actos conociendo más cosas», apunta Martínez. Desde la oficina organiza rutas urbanas y naturales en el pueblo y también a la sinagoga de Híjar, o la Loma del Regadío y la Cárcel de Urrea de Gaén. Los visitantes últimamente proceden, sobre todo, de Cataluña, Levante y Zaragoza y se van sumando los franceses. «El área de autocaravanas se nota mucho. También ha venido estos días algún inglés y algún holandés», añade Martínez.








