Álex Rins no ha encontrado este viernes las sensaciones que esperaba en el Gran Premio de Aragón. El piloto valdealgorfano ha terminado decimosexto en la sesión de Practice de MotoGP, a 1,249 segundos del mejor tiempo de Marco Bezzecchi, en un arranque de fin de semana especialmente complicado para Yamaha.
Rins llegaba a su cita de casa con ganas de resarcirse después del accidentado Gran Premio de Gran Bretaña, pero la primera toma de contacto con Motorland no ha cumplido con sus expectativas. «Ha sido muy duro. Esperábamos que fuera complicado, pero la verdad es que estamos muy lejos», ha reconocido el piloto de Yamaha tras una jornada en la que volvió a quedar patente la dificultad que está teniendo la marca para encontrar el camino adecuado con su moto.
Yamaha no encuentra la tecla
Rins admite que el margen para mejorar la situación es reducido. «Hay un margen de mejora muy pequeño. Al final no acaban de dar con la tecla», ha explicado el valdealgorfano, que ha asegurado que el equipo ha realizado numerosas modificaciones a lo largo de la temporada sin conseguir que la moto dé el paso adelante esperado.
«Hemos probado muchas cosas en lo que va de año y la moto se comporta de manera similar», ha señalado. El piloto de Yamaha ha reconocido que no sabe identificar cuál es la pieza que falta para conseguir mejorar el rendimiento, aunque deja claro que el trabajo no ha faltado: «Todo lo que hemos podido cambiar se ha cambiado de costa a punto y no ha favorecido a la moto».
Rins no quiere rendirse en casa
A pesar de las dificultades, Rins evita poner ya un objetivo concreto para el domingo. Preguntado por qué resultado le dejaría satisfecho al final del Gran Premio, el piloto ha preferido no desvelar una posición que, según sus propias palabras, sería «mala».
Rins es consciente de que la situación es complicada, pero se resiste a asumir que Yamaha no pueda ser competitiva en Motorland, más aún cuando todo hace indicar que será su último Gran Premio de MotoGP en casa. «Debo aceptarlo, pero no quiero aceptarlo ahora que no iremos bien aquí en MotorLand», ha afirmado. Una declaración que refleja la importancia que tiene para el piloto bajoaragonés una cita en la que mantiene una relación especialmente estrecha con el circuito y en la que ya consiguió la victoria en 2020.
La jornada del sábado se presenta, por tanto, como un nuevo reto para Rins y Yamaha. El valdealgorfano considera que acceder directamente a la Q2 será complicado después del resultado del Practice: «Es muy difícil. Estoy a 1,2 del primero, en la posición 14. Es complicado». Y deja incluso la puerta abierta a una sorpresa: «Si pasamos yo o alguna Yamaha, será la verdad una grata sorpresa».
Después de un viernes por debajo de las expectativas, Rins afrontará el resto del Gran Premio con el objetivo de encontrar soluciones que permitan a la Yamaha acercarse al rendimiento de sus rivales. El piloto de Valdealgorfa no quiere asumir todavía que su circuito vaya a ser también uno de los escenarios más complicados de la temporada.









