Las asociaciones se enfrentan a un segundo año de «no fiestas» en Alcañiz pero con un calendario de actividad durante el resto del año que, aunque de forma lenta, va tomando ritmo. A diferencia del pasado, el anuncio hace unos meses por parte del Ayuntamiento de que se celebraría la presentación de Damas de las Fiestas y el pregón este año, hizo poner en marcha una maquinaria que se frenó en seco hace tan solo unos días con la decisión final de suprimir todas las fiestas populares hasta el 31 de octubre.
En el caso del Alcañiz C.F., la Asociación de Rumanos del Bajo Aragón y la Asociación Cultural El Cachirulo Teresa Salvo obligó a deshacer preparativos para llevar en septiembre a sus Reinas. «Desde DGA se acordó suspender todas las fiestas hasta noviembre y solo podemos estar de acuerdo, la salud es lo primero. Somos partidarios de la decisión y esperemos que la Reina pueda serlo en 2022», dijo el presidente del Alcañiz C.F., Miguel Ángel Domingo. Esta misma semana arrancan las competiciones y lo hacen con la confianza de que todo irá bien. «El año pasado, aunque hubo que parar cuando el confinamiento más duro, no se dejó de entrenar siempre con los protocolos y nada de vestuarios. No hubo contagios», añadió.
También inician en breve actividad en el Cachirulo, una asociación desde donde piden que se les permita reactivar su sede en toda su plenitud. Solo pueden organizar actos culturales, por lo que en junio realizaron sus jornadas y en febrero se retomó la escuela de jota, curso que tiene las inscripciones abiertas ya que arrancará el 5 de octubre y lo hará todos los primeros martes de mes. Sin embargo, el Cachirulo es mucho más y las reuniones sociales van en el ADN. El jueves se encargarán de la misa de Pueyos aunque en Santa María la Mayor. Aunque «respetan» la decisión de suprimir los actos avanzados, no significa que la comprendan. «En nuestro caso, teníamos reservas hechas y las Reales Mozas -mayor y pequeñas- ya lo tenían todo encaminado. Aunque hubiera sido el cambio de Reinas creo que sí se podía haber hecho porque siguen las de 2019. Luego ves que hay Moto GP y que va a venir no sé cuánta gente y no sé…», dijo el presidente, Jesús Buisán.
Pendientes de abrir y recobrar la actividad en su local están también en la Peña Taurina. Con alrededor de 120 personas asociadas, la agrupación «sigue como se quedó en marzo de 2020», es decir, en modo espera. «Nuestro local no es muy grande y lo que no vamos a hacer es poner a un vigilante. El día que hagamos algo será para todos y no teniendo que restringir el paso a ningún socio», dijo la presidenta, Ana Falgás. Algunas localidades bajoaragonesas han recuperado festejos taurinos, aunque este no ha sido el caso de Alcañiz. Respecto a las Reinas, la reunión de fiestas con el Ayuntamiento se realizó una vez pasado el 1 de Mayo que es el día grande la Taurina y cuando eligen a su nueva representante cada año. «Ya nos dijeron que podían cambiar los planes en función de la situación sanitaria, como así ha sido, pero nosotros no teníamos margen porque el día 1 de Mayo ya se había pasado. No obstante, preguntamos a la Reina si quería serlo pero visto que no iba a haber ni carrozas ni baile ni nada, salvo la presentación, prefirió no salir», añadió Falgás. «A mí, personalmente, tampoco me parecía correcto sin haberse presentado antes ante nuestros socios pero hubiéramos respetado su decisión», añadió. En cuanto al rumbo de la asociación, confían en retomar el pulso ya que, tras este año y medio en blanco, ya urge verse. «Organizar festejos taurinos no depende de nosotros pero, aunque sea al aire libre, soy partidaria de empezar a hacer algo porque tenemos que ir retomando la vida», concluyó.
Otra de las asociaciones que ha tenido que recular tras la elección de la Reina es la Asociación de Rumanos del Bajo Aragón. Aunque no esconden su «tristeza» por otro año sin fiestas, depositan su ilusión en todos los planes que tienen sobre la mesa ya que este año actividades como tales ha habido más bien pocas. Sí que se ha realizado mucho trabajo en el área social y, aunque siempre se realiza, en un año atípico han aumentado las atenciones y consultas en burocracia y acompañamiento en trámites a través del consulado y páginas webs varias. Este año han puesto en marcha el podcast «Vive Rumanía» en Radio La COMARCA y estas fiestas tendrán abierta una exposición en Atrium, una iniciativa que lleva a cabo la iglesia y con la que colaboran. Uno de los proyectos sociales más ilusionantes en los que trabajan es en lograr traer a profesores de Rumanía a dar clase en algunos colegios a las familias que lo demanden. Se ha presentado toda la documentación al Gobierno de Aragón dentro del Centro Aragonés de Recursos para la Educación Intercultural (CAREI) y, aunque no hay confirmación, «hay buenas sensaciones». «Solo en el colegio Emilio Díaz hay 54 niños, así que, son muchísimos más los que hay no solo en Alcañiz. Estos estudios están reconocidos por si en un momento dado la familia vuelve a Rumanía», dijo el presidente, Daniel Cheres.
Con más restricciones que el resto tratan de recobrar el pulso en el Hogar de Personas Mayores. El centro ha retomado actividad tímidamente y «siendo conscientes de que somos personas de riesgo». «En ningún momento nos planteamos nada en fiestas», dijo el presidente, José Mª Parra.







