El Ayuntamiento de Caspe ha solicitado una reunión con Renfe para exigir una solución ante los recurrentes retrasos que sufren los viajeros que toman el tren que va desde la localidad hasta Zaragoza y viceversa. Esta es una situación que se lleva repitiendo desde hace ya tiempo para muchos vecinos y que han llegado a superar las dos horas, algo que es «inadmisible al tratarse de una línea tan transitada», según explica la alcaldesa, Ana Jarque. El punto de inflexión para que el consistorio intervenga, no obstante, se produjo la semana pasada, cuando la caspolina Valeria Torres denunció que la compañía dejó a ella y otros viajeros tirados durante tres horas a 40 grados en Escatrón por una avería, y que muchos tuvieron que buscar sus propios medios para completar el trayecto hasta Zaragoza.
La alcaldesa caspolina considera que Renfe está tratando a los viajeros de la zona como «ciudadanos de segunda», y denuncia que no se esté dando el servicio en tiempo y forma «teniendo en cuenta lo mucho que esta línea está costando al Gobierno de Aragón». «Contactamos con ellos después de la incidencia en Escatrón de la semana pasada, y nos dijeron que había sido una avería puntual. Pero esta semana nos han llegado más quejas diarias de retrasos. Es inadmisible, el dinero de un vecino de aquí vale lo mismo que uno de la ciudad», afirma Jarque, quien también ha trasladado ya el problema al director de Transportes del Gobierno de Aragón, Miguel Ángel Anía.
Por su parte, desde Renfe defienden que la espera de hasta tres horas que los vecinos de Caspe sufrieron la semana pasada se produjo «porque no es fácil encontrar un autobús que pueda cubrir el trayecto cuando se dan averías puntuales». La compañía no ha confirmado ni desmentido los otros posibles retrasos que denuncia la población, y en cambio recalca que el objetivo principal es «garantizar la viabilidad de todos nuestros viajeros».
Jarque, no obstante, cree que desde la empresa ferroviaria no se tiene constancia de «la gran cantidad de gente que emplea esta línea» y que por eso «no se ha buscado solucionar el problema». Pide que se revise la maquinaría y que se pongan vagones que eviten averías. «No podemos consentir llegar a septiembre y estar así. Podemos entender una avería puntual en agosto, cuando quizás por vacaciones no hay personal suficiente y todo lleva más tiempo en las administraciones. Pero cuando acabe el verano este trayecto va completamente lleno, y no se puede dejar tirado a los ciudadanos. Insistiré hasta obtener una respuesta por parte de la compañía», concluye Jarque.








Claro q se una La Puebla y los demas pueblos de esta ruta también hay q hacer fuerza !!💪 p
En Madrid no se retrasan tanto, no.