En este mundo existen personas con la capacidad de mejorar todo lo que tienen cerca. El Bajo Aragón tiene la suerte de tener a Beatriz Royo Molinos, una alcañizana que desprende una energía positiva desbordante siempre, incluso cuando el día no es el mejor y solo ella sabe lo que le ha costado empezar la jornada desde que le fue diagnosticado un cáncer de mama. Hay épocas mejores y otras no tanto. Su alcañizanismo no es un secreto y lo practica, lo defiende y evangeliza allá donde va. Y nunca deja de pensar y de maquinar iniciativas para su tierra y lo mejor de todo es que sus pensamientos suelen convertirse en acciones. Su última gran idea hasta la fecha es difundir las tradiciones de los pueblos bajoaragoneses entre los más pequeños en una colección de cuentos. La idea tiene su vertiente solidaria y todos los beneficios se destinan a cubrir los gastos de impresión y el resto, a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
El sueño se hizo realidad el año pasado con la Virgen de Pueyos como protagonista. Este viernes 17 de mayo presentará el segundo libro en Castelserás a las 20.00 en el salón de la Encomienda y se llama 'Bailemos el Rodat'. La autora lleva a Castelserás en su apellido materno y en su corazón. «Cuando comencé este proyecto sabía que el primero iba a ser de Alcañiz y Pueyos y también tenía muy claro que el segundo tenía que ser de Castelserás por mis abuelos», dice. Este cuento no se adentra en la leyenda ni orígenes de la Hoguera. Narra una historia que transcurre en torno a ella en un relato que sí incluye expresiones y palabras muy locales. También los nombres, con Sebastián como protagonista y una niña que se llama Carmen. «Es Carmen Valero porque tenía muy claro que tenía que estar, el deporte yo lo llevo en lo más alto», añade. Que la protagonista se llame Bárbara es un guiño a Alcañiz. «Aparece Práxedes, que era un nombre muy de Castelserás, y detalles así», comenta. Hay una invitación a bailar el Rodat en la Hoguera y que no se pierda, y anima a indagar el motivo por el que la melodía se puede tocar con varias notas. Todo tiene explicación.
Este libro es un homenaje a Castelserás y sus tradiciones, pero también a las artes. De esa energía que desprende Royo se contagiaron pronto las ilustradoras y el editor, que la siguen con los ojos cerrados. Una vez ella tiene los textos, aparece Raquel Arnedo con sus ilustraciones. Esta vez lo hace en solitario, ya que Violeta Pellicer no ha podido estar como sí estuvo en el primer libro. «Está aunque no esté», dicen. A Raquel pintar le «sale del corazón» y más cuando es un proyecto que da a conocer las tradiciones del territorio y con fines benéficos. «Le pongo todo el corazón que puedo para hacerlo lo mejor que sé y Bea nos da libertad total. Buscando fotos y materiales sobre el pueblo y la fiesta, fui creando la Hoguera, perspectivas varias del pueblo, las dulzainas…», dice. Sí tenía que salir la casa de la tía de Bea. «Y sale, es la casa tal cual, es que es una artista. Violeta y Raquel tienen un don», dice la autora. Los dibujos están hechos en papel de acuarela con pinturas acuarelables y salen del puño de Raquel sin digitalizaciones. Pura artesanía.
Una edición cuidada al detalle
El libro también es un homenaje al detalle, como lo fue el primero y serán los siguientes. Se encargan en Fragolino, la editorial que dirige el alcañizano Sergio Grao Palos, otro de los muchos cómplices de Beatriz Royo. «Claro que la apoyo, no podía ser de otra manera», sonríe. Sigue la línea del anterior y un formato cuadrado pero este está escrito en letras mayúsculas. «La pedagogía va cambiando y ahora empiezan a leer así, por lo que lo hemos hecho de esta manera en este», añade. Antes de su presentación, que será por la tarde, ya se han vendido unos 90 en el Día del Libro y en el mercado medieval de Alcañiz. A Castelserás llega en la Feria Antaño, con el pueblo en movimiento.
Está a la venta en las librerías de la zona y también se puede colaborar en fila 0, algo que les pasó con el anterior. «Del libro de Pueyos tuvimos que hace dos ediciones y se han vendido casi mil, que es una barbaridad, no lo hace nadie. Se interesaron colegios de Alcañiz y alguno de Zaragoza», dice Grao. «En Santos Ochoa fui la autora número uno en ventas», ríe ella. Lo dice en broma y con la sonrisa que siempre le acompaña. Pero es que es así: arrasó.










Como castelserano siento un gran orgullo de los trabajos realizados por Beatriz y Raquel, por difundir la cultura y las tradiciones de los pueblos a través de los libros y sobre todo del libro infantil, que llega a todas las edades y es un vehículo de comunicación importantísimo para conocer historias como las del RODAT. Muchas gracias
Gracias a ti por estar tan orgulloso. Un saludo.
Me parece fantástico, mi madre y mi abuela nacieron en Castelserás y yo pasé algunos veranos en el caserón familiar, en el Solano… grandes recuerdos