Algo encapotado se despertó el cielo el Castelnou la mañana de San Valero, que terminó siendo fresca. No fue un impedimento porque la procesión salió como siempre al repique de la campana la Valera, que a mediodía comenzó a sonar y no paró durante unos veinte minutos, el tiempo que le costó a la comitiva dar la vuelta al pueblo con el santo en la peana, las baturras portando los ramilletes y con los joteros entonando las primeras coplas a las que sucedieron más en la iglesia durante la misa. La procesión avanzó por la plaza para rodear los restos de la hoguera que se prendió la noche del sábado, después de que por la mañana se subiera la Copa en unión entre vecinos e hijos del pueblo que vuelven.
Cuando la Valera guardó silencio comenzó la misa en la iglesia. Se recordó la vida y obra de San Valero, obispo de Zaragoza y que en su periplo a tierras valencianas también hizo parada en Castelnou, donde sentó cátedra y así se conmemora cada 20 de octubre. El día del patrón es día de celebrar entre los que están y de recordar a los que no están de cuerpo presente. Así lo hizo Lucía Claver, la flamante ganadora del premio extraordinario del Certamen Nacional de Jota de Huesca del pasado sábado. Por las venas de la samperina corre sangre de Castelnou por su padre Isidro Claver, con quien hizo toda la procesión cantando juntos, y San Valero no es cualquier cosa en su casa. Dentro de la iglesia, y arropada por A.C. Orgullo Aragonés, cantó una jota muy personal. "Se la he dedicado a mis abuelos, que ya no están, para ellos va este día y también el premio", dijo.
"Fue objeto de burlas todo el tiempo pero él respondió con amor porque al odio se le combate con amor", comenzó diciendo el cura en el sermón. "No veo tan apenas la televisión, pero sí que veo cómo se difunden los mensajes de odio en esta sociedad donde no hay trabajo por la comunidad, por la cohesión... Se desea el mal al otro y eso no puede ser, hay que responder con amor", continuó antes de invitar a cerrar todos juntos la misa con tres vivas por San Valero. Paz y armonía también pidió el alcalde siguiendo las palabras del párroco. "Coincido con lo que ha dicho, que no haya tanto discurso de odio y haya más hermandad", dijo Tomás Herrera, que destacó que precisamente las fiestas del pueblo son ejemplo de unión, ya que de lo contrario La Copa no se sube sola. "Todo el mundo colabora, si no, es imposible", sonrió. A Castelnou, que terminó la mañana con reparto del pan bendito y con vino español popular al que se sumaron las autoridades invitadas de localidades vecinas, cierra las fiestas este jueves con el día de "San Valerico" tras alargar el miércoles hasta tarde con festival de jotas por la tarde y más actividades para todos los públicos. "Siempre respetando la tradición, hay margen para incluir cosas nuevas, actividades... Cada año quieres mejorar", añadió el concejal de Festejos, David Valero.
Lo que queda el jueves 30 día de 'San Valerico'
10.00 Misa de difuntos.
17.00 Taller de decoración de centros de flores naturales en el pabellón.
21.00 Cena popular, gratuita, en el pabellón para todos los asistentes. La cena estará compuesta por embutidos, encurtidos, pan con tomate y de postre, ramilletes de merengue. El aforo estará limitado a 150 personas.
23.00 Gran espectáculo 'Star Glam' y actuación del gran Santi el Mago con 'Magia Familiar' en el pabellón.











