La samperina Lucía Claver, de tan solo 20 años, se alzó el pasado sábado con el premio extraordinario de canto de la 32ª edición del Certamen Nacional de Jota Ciudad de Huesca, el máximo galardón posible. El jurado declaró desierto el de canto masculino y no hubo candidatos para el de baile. La joven, que ha vivido la jota en casa desde que era pequeña, ya ganó en 2022, con 18 años, el CXXXVI Certamen Oficial de Jota Aragonesa de Zaragoza en la categoría de cantadora ordinaria. De hecho, haber obtenido este reconocimiento es lo que le permitió competir por el premio extraordinario en la capital oscense.
Las cantadoras que se presentaron al premio extraordinario tuvieron que interpretar un estilo obligatorio, el de Fidela Gardeta, la primera jotera oscense en grabar una pieza en cilindro de cera. Su popular 'Si mi madre fuera mora', conocida como el «estilo de la mora», fue un desafío para las participantes. «Para mí es un orgullo haber conseguido este premio tan importante en el mundo de la jota. Estoy muy contenta. Todavía no me lo creo», señala Claver tres días después de haber sido laureada. Es su segundo gran reconocimiento en categoría adulta, ya que en infantil en los años 2012 y 2014, y en juvenil en 2018 se hizo con el premio del Certamen Oficial de las fiestas del Pilar de Zaragoza.
La samperina heredó la vocación por la jota de su padre Isidro, quien es cantador desde muy joven y hace unos años también fue galardonado en el concurso de Zaragoza. Con él ensaya en casa, aunque también asiste a clases con su profesora Sonia Platero desde que tenía cinco años. Pese a que Claver está estudiando Educación Infantil, logra compaginarlo todo. «Si algo te gusta, tienes tiempo para todo. A mí la jota es algo que me gusta muchísimo en mi día a día y en todos los aspectos. Siempre saco ese ratito a la semana para ensayos y festivales», explica la joven, quien destaca el «gran apoyo» de su familia.
Este último galardón «le motiva mucho a seguir trabajando y ensayando». Su próximo objetivo es el premio extraordinario del Certamen Oficial de Jota Aragonesa de Zaragoza. Hasta octubre, quien quiera escucharla seguro que tiene la oportunidad de hacerlo en otros festivales o en su propio pueblo. «He cantado muchas veces en Samper. A mis vecinos les encanta oírme. En las fiestas o en cualquier reunión siempre me animan a cantar», cuenta risueña Claver. Con cada nota, la joven intenta transmitir la jota tal y como ella la siente, «de una manera pura y sana», que es «como se lo han inculcado desde pequeña».
Otros cuatro premiados bajoaragoneses
La 32ª edición del Certamen Nacional de Jota Ciudad de Huesca alcanzó un nuevo récord de participación con 367 inscritos, 30 más que en 2024. La elevada inscripción obligó este año a añadir una nueva fase eliminatoria. Las sesiones clasificatorias se celebraron en el Centro Cultural Manuel Benito Moliner los días 18 y 19 de enero, una sesión el sábado y dos sesiones el domingo, por la mañana y por la tarde.
Las dos grandes finales se desarrollaron en el auditorio Carlos Saura del Palacio de Congresos el sábado 25 de enero. Por la mañana, a las 10.30, compitieron las categorías benjamín, infantil, juvenil y veteranos; y a las 16.30, adultos y la del premio extraordinario. El jurado estuvo integrado en canto por Mariluz Lafita, Begoña García, Ismael López y Joaquín Pardinilla; y en baile, por Conchita Mormeneo, Maite Acero, Jairo Périz y Pablo Pérez.
Además de Lucía Claver, otros cuatro bajoaragoneses fueron galardonados. El cantador alcorisano Marcos Azuara logró el segundo premio ordinario de canto adulto masculino y el segundo de canto a dúo junto a David Aparicio, de Épila. En canto veteranos, en el apartado masculino, José Ignacio Lasmarías Escartín, de Albalate del Arzobispo, se llevó el segundo premio. En la categoría de benjamín, el tercer premio de baile lo consiguieron Helios González Monclús y Sofía Ionica, de Alcañiz.
No fueron los únicos joteros del territorio que se subieron al escenario oscense. También participaron otros como Marián Altés Fontoba (Caspe), Cristina Vidal Gimeno (La Puebla de Híjar), Isabel Rocatín Orrios (Alcañiz), Jorge Sánchez Royo (Alcañiz), Maximiliano Miravall Gascón (Maella) y Marc Pardo Rodríguez (Valdealgorfa).










¡Enhorabuena a todos!