El Chiprana C.F. dio este fin de semana un importante paso en su objetivo de ascender a Regional Preferente después de imponerse por la mínima en el partido de ida de los play-off ante el Jacetano. El conjunto del Bajo Aragón-Caspe logró una valiosa ventaja en un triunfo marcado por la intensidad, el esfuerzo físico y el extraordinario ambiente vivido en las gradas de La Balsa.
Más de 400 aficionados se dieron cita en el campo municipal para respaldar al equipo en una tarde de domingo que dejó patente la ilusión que ha despertado el club en la localidad. La afición respondió al llamamiento de la entidad desde el minuto uno, empujando a los suyos durante todo el encuentro y convirtiéndose en un factor fundamental en la consecución de la ventaja en la eliminatoria.
"El partido fue espectacular por la gente que había en el campo", señala Pascual Barriendos, presidente del club. No obstante, el protagonismo sobre el terreno de juego fue para el Jacetano, quien llevó más la iniciativa del balón ante un conjunto local que se mostró sólido en defensa, muy solidario y comprometido en lo colectivo y atento para aprovechar cualquier ocasión de ataque.
La calor y el ritmo alto pasaron factura
Ante la iniciativa del conjunto visitante, el Chiprana tuvo que realizar un importante esfuerzo físico para contener las acometidas jaqueses durante la primera parte. Las altas temperaturas y el intenso ritmo pasaron factura en la segunda parte, donde ambos equipos bajaron la intensidad, aunque el duelo mantuvo la igualdad y la tensión competitiva.

Mediada la segunda parte llegó el momento que cambió por completo la eliminatoria: el gol de Mauro Rafales para poner en ventaja al Chiprana. El tanto llegó gracias a un lanzamiento de córner, en el que el balón se topó en el primer palo con un mar de jugadores y terminó entrando hasta el fondo de la red en el segundo palo. "Estábamos sufriendo, nos estaba costando y no dábamos cuatro pases seguidos. Al final el fútbol tiene estas cosas", relata Barriendos sobre el momento del gol.
Con la ventaja local, el Jacetano se volcó a por el empate pero el guardameta Luis Leyk fue un muro infranqueable. "Todo salió a pedir de boca. No se puede pedir más", destaca el presidente.
El apoyo de la afición fue determinante
Gracias al tanto de Mauro Rafales y la actuación individual de Luis, el conjunto chipranesco dio un paso determinante en la eliminatoria y viajará este próximo fin de semana a Jaca con un tanto de ventaja para el partido de vuelta. El enfrentamiento finalizó con una auténtica ovación del público a su equipo, el cual afrontará el partido de vuelta con la renta mínima pero con la confianza de haber superado el primer asalto.
Más allá de lo deportivo, la afición fue la gran protagonista. La jornada ya comenzó con una Fan Zone, ubicada en la plaza del Surtidor de la localidad, donde se reunieron un centenar de aficionados. Desde este espacio, habilitado para que los seguidores pudieran realizar una previa del partido, más de 400 espectadores se dirigieron al encuentro para llenar las gradas de La Balsa.
Para el partido de vuelta, el club ha confirmado que ha puesto a disposición de los aficionados un autocar, que ya está "prácticamente está lleno". "Algunos se desplazaran por otros medios. No tendremos tanta afición como el domingo, pero vamos a tener seguidores que se van a dejar oír", concluye el presidente.









