Cinco ayuntamientos del Bajo Aragón Histórico y las Cuencas Mineras se han quedado fuera de las ayudas autonómicas al 50% para reparar infraestructuras dañadas por alguno de los dos episodios de lluvias torrenciales sufridos durante el último cuatrimestre del año pasado. Las peticiones de Albalate del Arzobispo, Ariño y La Iglesuela del Cid han sido desestimadas por el Departamento de Fomento, mientras que Chiprana y Oliete no aparecen en la orden publicada en el Boletín Oficial de Aragón (BOA) el pasado viernes 24 de enero.
Respecto a los otros 11 consistorios que podían acogerse a las subvenciones hasta el 15 de enero, nueve ya tienen el dinero ingresado en sus cuentas (Blesa, Castel de Cabra, Jatiel, La Hoz de la Vieja, Martín del Río, Mazaleón, Valdeltormo, Valjunquera y Montalbán) y dos descartaron participar en la convocatoria (Castelnou y Cuevas de Cañart).
Hasta ahora han llegado al territorio 635.816 euros para ocho ayuntamientos. Sin embargo, la inversión total de las actuaciones que deben realizar es del doble, más de 1,2 millones de euros; motivo que preocupa a los alcaldes, puesto que «no saben de dónde van a sacar el dinero». Por su parte, Montalbán, el municipio más afectado con casi tres millones de euros en daños en infraestructuras, firmó su propio convenio con DGA y le han concedido 1.076.068 euros. Es el único caso en el que «se está trabajando para sufragar el 100%», según trasladó Fomento a La COMARCA.
Las obras deben ejecutarse en un periodo de 18 meses a contar desde cada una de las tormentas; por lo que para las estivales el plazo es hasta el 6 de marzo de 2026 y para las de finales de octubre y principios de noviembre hasta el 6 de mayo.
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Peticiones desestimadas
El Ejecutivo autonómico ha desestimado las solicitudes de tres ayuntamientos (Albalate, Ariño y La Iglesuela), por lo que en su caso, o tendrán que costear de su bolsillo el 100% de las obras, o podrán volver a pedir ayudas cuando se publique en el BOA, en los próximos días, una ampliación de las poblaciones beneficiarias. La lista incluirá 48 núcleos bajoaragoneses, de los cuales siete ya salieron en la primera tanda por la última dana y ahora reaparecerán por las tormentas estivales. Son Jatiel, Ariño, Oliete, Blesa, Martín del Río, Montalbán y La Iglesuela.
Ariño valoró en 14.000 euros los daños provocados por las lluvias de finales de octubre y principios de noviembre en vías públicas e infraestructuras municipales y en el vertedero. El Ayuntamiento esperaba recibir el 50%, 7.000 euros, para reconstruir muros y solucionar humedades en varias instalaciones. Sin embargo, desde Fomento argumentan que, tras aceptar el requerimiento, el Consistorio no presentó en el plazo máximo de cinco días hábiles la documentación pedida. Por otro lado, señalan que el municipio no está al corriente de las obligaciones con la Seguridad Social, ni tampoco al día en la rendición de sus cuentas a la Cámara de Aragón.
La contestación de DGA no ha sentado nada bien al Ayuntamiento, que considera que «es un palo muy gordo a la credibilidad de la administración autonómica». «Son ayudas a una catástrofe y lo han tratado como si fueran subvenciones a una licitación. Mandamos las facturas de los gastos pagados por el Consistorio y no han hecho más que pedir explicaciones. Un municipio pequeño como el nuestro, con una sola secretaria interventora y mucho trabajo administrativo, llega a un punto en el que ya no da para más. Los pueblos pequeños estamos completamente sentenciados», lamenta el alcalde, Carlos Ros. Respecto a la Cámara de Cuentas, señala que «a día 1 de enero de 2025 el Ayuntamiento tiene todo en orden»; y sobre la Seguridad Social, detalla que «tenían un pago pendiente de 30 euros a una trabajadora por un error administrativo de la gestoría y que se solucionó al día siguiente».
Ariño es una de las poblaciones que podrá volver a solicitar subsidios, aunque en esta ocasión por los daños de las lluvias de verano. «Optaremos con la esperanza de que los trámites administrativos sean los que tienen que ser, no los que interesen a quien sea por ahí», adelanta Ros.
La Iglesuela del Cid también podrá pedir ayudas de nuevo. De hecho, su solicitud se ha rechazado porque se incluyó erróneamente en el listado por las lluvias de finales de octubre y principios de noviembre cuando las afecciones las tuvo en verano. Según explica el alcalde, Fernando Safont, desde DGA «les comunicaron que aparecerían en la próxima ampliación y obtendrían el importe demandado». El Ayuntamiento prevé ingresar 42.880 euros (la mitad de los daños totales, 85.761 euros) para recuperar caminos y costear el arreglo de la tubería del manantial que proporciona agua potable a la localidad.
Por su parte, Albalate del Arzobispo, el único de los 16 pueblos que salió en el primer listado por las tormentas estivales, no aparece en la ampliación; de manera que su situación es la más complicada. La alcaldesa, Celia Trullén, asegura que «presentarán de nuevo un informe». El Consistorio solicitó 45.980 euros, por tanto, contaba con percibir 22.990 euros para trabajos de saneamiento en el cauce del río Martín. Sin embargo, desde Fomento alegan que «la limpieza de grandes cantidades de grava, vegetación y otros sedimentos no está incluida en la convocatoria de ayudas», ya que esta es «para obras de reparación o restitución de infraestructuras, equipamientos e instalaciones y servicios de titularidad local».
No salen en la orden
Por otro lado, hay dos ayuntamientos que afirman a este periódico haber concurrido a la convocatoria de ayudas para entidades locales, pero que no salen en la orden publicada por el BOA el pasado viernes. Por un lado está Chiprana, que cuantificó los daños en 500.000 euros y preveía 250.000 euros para asegurar la zona del talud que da al lado del río Ebro ya que varias casas peligran y, de hecho, una de ellas tuvo que ser desalojada. También contemplaba actuar en la plaza de Caspe. Por otro lado, se encuentra Oliete, que necesita el dinero para arreglar el polideportivo y caminos. En su caso, el alcalde, Rogelio Villanueva, explica que «DGA les comunicó hace un mes y medio que los técnicos irían a valorar las afecciones y todavía no lo han hecho».
Preguntado por esta circunstancia, el Departamento de Hacienda, Interior y Administración Pública, quien se encarga de hacer los listados de los municipios y concede las partidas económicas, explica que Chiprana y Oliete, en vez de salir en la orden de Fomento, «podrían hacerlo en la de Agricultura».
Cabe recordar que la convocatoria de DGA tenía cinco posible destinatarios, cuyas resoluciones corresponden a diferentes Departamentos. Los ayuntamientos y los propietarios de viviendas dependen del Departamento de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial; los titulares de establecimientos industriales, mercantiles y comerciales, de la Vicepresidencia y Departamento de Presidencia, Economía y Justicia, así como del Departamento de Hacienda, Interior y Administración Pública; los dueños de alojamientos y complejos turísticos, del Departamento de Medio Ambiente y Turismo; y los empresarios de explotaciones agrarias, del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación.
De hecho, en Chiprana, además del Ayuntamiento, también pidió ayudas por las danas el propietario de la vivienda que tuvo que ser desalojada, de acuerdo con el alcalde, Javier Nicolás.
Dos descartaron pedir
De los 16 municipios del territorio que podían concurrir a la convocatoria, hubo dos que descartaron participar. Uno es Cuevas de Cañart, en el Maestrazgo, que apareció en el primer listado «por error», ya que «afortunadamente no se vio afectada», según explica su alcaldesa, Rafaela Liebana. Otro es Castelnou, en el Bajo Martín, que «sufrió pocos daños» y el Consistorio decidió -argumenta el primer edil, Tomás Herrera- «no meterse en la puja, ya que hay otros pueblos que necesitan más el dinero».









