El Club Datchball Caspe vivió este pasado sábado una jornada para el recuerdo en la Copa de España de Datchball, disputada en Teruel, donde logró un hito sin precedentes al proclamarse campeón de España en las categorías benjamín e infantil en lo que significaba la primera participación del club en una competición nacional.
La cita reunió a los ocho mejores equipos del país en cada una de las categorías prebenjamín, benjamín, alevín e infantil, con representación de clubes procedentes de diferentes provincias de toda España. "Era la primera vez que competíamos en una Copa de España y poder estar representados en tres categorías ya era un orgullo para el club, para los monitores y, sobre todo, para las familias», destacó Carlos Fuster, entrenador y jugador del Club Datchball Caspe.
El club caspolino consiguió clasificarse al torneo nacional gracias a sus excelentes resultados en la Copa de Aragón, donde obtuvo un campeonato y un subcampeonato autonómico. "Creíamos que la temporada ya había terminado con la Copa de Aragón, pero los chavales nos han demostrado que tenemos una gran cantera y que todavía había mucho por disfrutar», señaló.
Un estreno prometedor para los más pequeños
El equipo ‘Pompas’, de categoría prebenjamín, afrontó un complicado estreno nacional encuadrado junto a algunos de los principales favoritos. Los caspolinos no pudieron superar la fase de grupos tras caer en sus tres primeros encuentros, acusando el madrugón y el desplazamiento hasta Teruel.
Sin embargo, el conjunto reaccionó en el partido por el séptimo y octavo puesto, imponiéndose por un contundente 3 a 0 al equipo ‘Colibrís’ de Lérida para finalizar la competición como séptimo mejor equipo de España.
Desde el cuerpo técnico valoran muy positivamente este resultado teniendo en cuenta que gran parte de la plantilla está formada por jugadores de primer año, muchos de ellos con apenas seis años de edad, compitiendo frente a rivales de mayor experiencia.
La categoría benjamín conquista el título
La mayor alegría de la mañana llegó de la mano del equipo ‘La Cabaña’, vigente campeón de Aragón. Los caspolinos firmaron una gran fase de grupos con dos victorias y una única derrota. El empate en la primera posición se resolvió a su favor gracias al mejor balance de partidos ganados, lo que les permitió acceder a la gran final.
En el encuentro decisivo esperaba el campeón de Castilla-La Mancha, el ‘Six Seven’ de Valdemoro. El duelo respondió a las expectativas y se resolvió en un emocionante quinto partido. Con el apoyo constante de las familias desde la grada y de los jugadores del equipo infantil, los benjamines lograron imponerse por 3 a 2 para proclamarse campeones de España.
El equipo infantil completa un día histórico
La categoría infantil también firmó un campeonato brillante. El equipo ‘Mandala’ comenzó la fase de grupos con una victoria por 3 a 0 frente al conjunto ‘Pelotazos’ de Miguelturra, cayó posteriormente ante el representante de Cuenca por 1 a 3 y cerró la liguilla derrotando por 3 a 0 a Fragantinos, vigente campeón del torneo mundial. Gracias a un mejor coeficiente de partidos ganados, los caspolinos accedieron a la final como primeros de grupo.
En el encuentro por el título se reencontraron con ‘Dragones’, conjunto formado por jugadores de Osso, Binaced y Albalate, que semanas atrás les había derrotado en la Copa de Aragón por un ajustado 3 a 2. Esta vez la historia fue muy diferente. El equipo caspolino dominó la final y conquistó el campeonato nacional con una clara victoria por 3 a 0.
El apoyo de las familias, clave en el éxito
Desde el Club Datchball Caspe también se quiso agradecer el esfuerzo realizado por las familias, que se desplazaron hasta Teruel para acompañar a los jugadores pese a coincidir la competición con los tradicionales días del Compromiso de Caspe. Un fin de semana muy importante para los caspolinos que no fue ningún obstáculo o problema a la hora de encontrar compromiso por parte de las familias de los jugadores.
Su respaldo desde las gradas fue uno de los aspectos más destacados de una jornada que ya forma parte de la historia del deporte caspolino y que confirma el crecimiento de un club que, en apenas unos años, se ha situado entre los referentes nacionales del datchball español.









