Los médicos turolenses concluyen este viernes la huelga de cinco días para reclamar mejores condiciones laborales. Pese a que desde la consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón trasladan que el seguimiento en este último día tan solo ha ascendido al 8,17% en la provincia, los profesionales insisten en que las sensaciones son positivas, y que las cifras de personal en huelga no han podido ser superiores porque se ha establecido un amplio número de servicios médicos mínimos obligatorios. Además, adelantan que no pararán de concentrarse hasta conseguir que sus reclamos sean escuchados.
Los profesionales defienden que estos días no se ha suspendido ninguna cirugía tumoral, de tratamiento quimioterápico o diálisis. Tan solo se han visto afectadas intervenciones ya programadas. Además, recuerdan que el apoyo de la población en su lucha es clave, y destacan que se han sentido respaldados. "Las condiciones laborales buenas para un médico también implican una protección para la salud de los pacientes. Es garantía de una sanidad de calidad. Hemos tenido que estar más profesionales de servicios médicos que de huelga, pero aun así, la respuesta ha sido buena", afirma Elena García, traumatóloga del Hospital de Alcañiz y delegada de Médicos Unidos por sus Derechos (MUD). El paro de todos estos días ascendería al 70-80% según sus cálculos.
Los próximos días toca hacer balance, aunque creen que este parón tendrá sus resultados. Está previsto que la semana que viene varios partidos políticos se reúnan con profesionales del sector para escuchar sus propuestas. "Es una muestra de que las cosas se están moviendo, porque son los políticos los que tienen que votar a ese Estatuto Marco. Que escuchan directamente a médicos es más que positivo", añade García. Aun así, no se descarta seguir manifestándose y las huelgas previstas hasta que no veamos un cambio oficial. "Somos optimistas, pero la realidad es que a día de hoy el Estatuto Marco sigue en pie. No vamos a dejar de movilizarnos, e incluso endurecer nuestras protestas hasta obtener una solución".
Entre sus peticiones, reconsiderar las guardias de 24 horas, un modus operandi con el que es imposible conciliar y que también es negativo para el paciente. "Que toda la vida se haya hecho así no quiere decir que sea lo correcto. De hecho, ya se han abolido en muchísimos países después de que los médicos salieran en huelga", defiende la delegada de los Médicos Unidos por sus Derechos. Proponen, en cambio, reducirlas a las 12 horas, algo más factible incluso entre plantillas más pequeñas como la de Alcañiz. Insisten, además, en que son los médicos los que tendrían que estar involucrados en estas negociaciones. "Esto tiene que pasar por nosotros, no solo en políticos que no han tenido nunca una profesión con estas condiciones de trabajo", añade.
Además, también muestran su rechazo ante el nuevo Estatuto Marco, el cual consideran injusto con su profesión. Critican que para su negociación no se haya contado con médicos. "Necesitamos nuestra propia mesa de negociación para igualar nuestras condiciones laborales a las del resto de los trabajadores sanitarios. No es lo mismo un radiólogo que un neurocirujano. Las necesidades de trabajo, de descanso o de tiempo son diferentes. Tampoco es lo mismo un hospital comarcal que uno universitario", concluye García.









