Aunque en un principio resultaba improbable, la escuela rural de Las Cuevas de Cañart perteneciente al CRA Olea, mantendrá sus puertas abiertas tras la llegada al pueblo de una familia numerosa. Cuatro hermanos del núcleo familiar se incorporarán a las clases este nuevo año escolar 2022-2023 permitiendo la continuidad de un centro educativo "muy importante" para la vitalidad de esta pequeña localidad del Maestrazgo.
Ante el cierre "inminente" por falta de alumnos, el Ayuntamiento hizo un llamamiento en las redes sociales con el objetivo de conseguir la llegada de niños al pueblo, el cual fue respondido por una familia de 9 integrantes-los padres con sus 7 hijos-, que llevaba ya un año residiendo en Alacón, aunque su procedencia es de Barcelona. "Al final de julio empezamos a buscar y nos surgió esta familia. Nos pusimos en contacto y les invité a que conozcan el pueblo", explicó Rafaela Liébana, la alcaldesa de Cuevas. La primer edil matizó que es el Ayuntamiento el que se encarga de proporcionarles la vivienda y destacó "la colaboración" del consistorio "desde un primer momento" para su asentamiento. "Les hemos acondicionado la vivienda y ellos están muy contentos. Esperemos que se sientan cómodos", incidió.
La familia ya se instaló en las Cuevas de Cañart el pasado mes de agosto y los cuatro hermanos en edad escolar están a días de comenzar el nuevo curso. Otro hermano cursará la ESO en el IES Valle del Guadalope de Calanda, mientras que otros dos pequeños aún no están en edad de escolarización. Su madre, Olaya Molina, explicó que tras cesar la colaboración con Apadrina un Olivo la familia buscó un nuevo destino para vivir después de su salida de Alacón, encontrando esta oportunidad. "Quisimos apostar por el medio rural porque creemos que nuestros hijos se criarán muchísimo mejor en un entorno natural al no estar expuestos a ningún peligro. A ellos les encanta", destacó.
A lo largo del curso 2021-2022, ya concluido, el aula unitaria de Cuevas se mantuvo abierta con cuatro alumnos. Uno de ellos pasó al instituto y otros dos hermanos se fueron a residir a otra población. Tal como explicó Rafaela Liébana aún está "en duda" la continuidad de otra niña en la escuela de Cuevas de Cañart, la cual en un principio se matriculó en Castellote al quedarse como única alumna para este próximo curso. El Ayuntamiento estaba a la espera de poder hablar con su familia para determinar si su traslado seguía adelante. En ese caso serían cinco los alumnos que cursen este año académico.
Se evita así el cierre del aula unitaria que continuará abierta un año más con la ratio mínima de entre 3 y 6 alumnos. "El pueblo sin escuela está medio muerto. Cuevas va a luchar por todos los medios a que esta escuela permanezca abierta", expresó la alcaldesa Rafaela Liébana. Además de Cuevas de Cañart (4), las escuelas de Alacón (6), Mezquita de Jarque (6), Castel de Cabra (5), Molinos (5) y Los Olmos (5), también mantendrán la ratio mínima para este nuevo curso escolar.







