El Ayuntamiento de Caspe ha desalojado este martes el albergue municipal, en el Convento de Santo Domingo, en el que estaban reubicadas desde el pasado mes de febrero, algunas de las familias afectadas por la evacuación preventiva de 19 viviendas en la calle Paseo Nuevo, 8, por el riesgo de derrumbe. Tras varios meses desde el suceso, en las instalaciones municipales todavía permanecían dos familias con menores y una persona con discapacidad. La salida del albergue comenzó alrededor de las 10.00 y fue ejecutada por la Policía Local, en cumplimiento de la autorización judicial y una vez alcanzado el 1 de septiembre, fecha máxima establecida por el Juzgado.
Una de las dos familias que todavía no habían encontrado otra alternativa de vivienda está formada por un adulto y tres menores, además de un perro. La otra está integrada por dos personas, una de ellas con discapacidad, y un perro. Según ha informado el Ayuntamiento, la actuación se desarrolló de manera ordenada y sin altercados.
Los afectados aseguraban que continuaban buscando una solución habitacional estable en Caspe. Durante los últimos días habían mantenido contactos con los Servicios Sociales de la Comarca y con responsables municipales y, según explicaban, se les había planteado como alternativa inmediata la posibilidad de alojarse durante unos días en un establecimiento de Alcañiz, una opción que recalcaban que no resolvía su situación a medio plazo y que tampoco les permitía trasladar a los animales.
Servicios Sociales asegura que las familias han sido reubicadas
Desde la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, la consejera delegada de Servicios Sociales, Mireia Bondia, explica que se les ofreció a las dos familias la posibilidad de disponer durante unos días de un alojamiento para garantizar la pernocta una vez ejecutado el desalojo. La alternativa contemplaba un establecimiento fuera de Caspe, previsiblemente en Alcañiz, razon por la que no aceptaron al no querer desplazarse fuera de la localidad.
Bondia explica que las familias abandonaron voluntariamente las instalaciones y que este mismo martes han sido reubicadas con familiares o conocidos. La responsable comarcal incide en que no se encuentran durmiendo en la calle, aunque advierte de que los Servicios Sociales mantendrán el seguimiento de ambas familias ante la posibilidad de que la solución encontrada sea temporal.
La consejera delegada añade que el margen de actuación de los Servicios Sociales estaba condicionado por la resolución judicial, que fijaba el 1 de septiembre como fecha límite para la permanencia de estas familias en el convento. Asimismo, recuerda que tampoco se ha realizado un informe de vulnerabilidad, dado que las familias no han entrado en esa tramitación.
Primera petición del Ayuntamiento: 28 de mayo
El procedimiento se remonta al desalojo de emergencia ejecutado el 12 de febrero en el inmueble de Paseo Nuevo. Tras ofrecer alojamiento provisional en el albergue municipal, el Ayuntamiento requirió formalmente el 28 de mayo a los ocupantes para que abandonasen las instalaciones, al considerar que ya había transcurrido el periodo de emergencia y que era necesario recuperar el uso del edificio.
Ante la falta de salida voluntaria, el Consistorio inició el procedimiento de recuperación de la posesión y solicitó autorización judicial para acceder al inmueble. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Zaragoza autorizó la entrada mediante un auto fechado el 28 de julio.
La Comarca consigue aplazar el desalojo
Posteriormente, la Comarca del Bajo Aragón-Caspe presentó recurso de apelación y solicitó la suspensión cautelar del desalojo debido a la situación de vulnerabilidad de las familias. El Juzgado estimó parcialmente esta petición y, mediante un auto de 6 de agosto, mantuvo temporalmente las habitaciones ocupadas por las familias con menores. La fecha límite quedó establecida en el 1 de septiembre.
El Ayuntamiento señala que la actuación realizada este martes se ajusta al calendario establecido por la resolución judicial y recuerda que inicialmente ofreció el Convento de Santo Domingo como solución de emergencia para las personas desalojadas del edificio de Paseo Nuevo.
La alcaldesa de Caspe, Ana Jarque, defiende que el Consistorio ha actuado «con responsabilidad, humanidad y dentro de la legalidad» y recalca que el Ayuntamiento procedió al desalojo únicamente después de contar con la correspondiente autorización judicial.
El Consistorio recuerda asimismo que el propio auto judicial señala que corresponde a la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, como administración competente en materia de servicios sociales comunitarios, adoptar las medidas de atención, protección y realojo que resulten procedentes.
El convento debe quedar disponible para las obras
La recuperación del inmueble responde también a la necesidad de poner en marcha el proyecto experiencial de empleo y formación 'Ciudad de Caspe XVII', financiado por el INAEM. El programa contempla trabajos de albañilería y carpintería en el Convento de Santo Domingo que, según explica el Ayuntamiento, no pueden desarrollarse de forma compatible con la permanencia de personas en las instalaciones.
El proyecto tiene previsto actuar sobre las carpinterías exteriores e interiores del edificio y debe finalizar antes del 28 de febrero de 2027. El Consistorio sostiene que los trabajos implican, entre otras actuaciones, retirada temporal de cerramientos, trabajos en altura y utilización de sustancias químicas, por lo que considera necesario disponer del edificio libre.
Con el desalojo efectuado este martes a las 10.00, las dos últimas familias han abandonado el albergue municipal. Ambas han sido reubicadas temporalmente con familiares, conocidos o personas que las han acogido, mientras los Servicios Sociales de la Comarca mantienen el seguimiento de su situación y continúan pendientes de las necesidades que puedan surgir.









