Cuatro hombres procedentes de Europa del Este -y que podrían formar parte de un grupo organizado- han sido detenidos como los presuntos responsables de robar cable de cobre en varios municipios del Matarraña entre finales del pasado año y principios de este. Los agentes del puesto de la Guardia Civil de Monroyo procedieron a su arresto durante la madrugada del martes al miércoles en el mismo término municipal, uno de los que se ha visto afectado por los robos junto a Ráfales, La Cerollera, Torre de Arcas y Lledó. Los varones, que han pasado la noche en el calabozo y previsiblemente serán puestos a disposición judicial durante la mañana del jueves, ya habrían actuado en otras zonas de Aragón, principalmente en Huesca.
Las detenciones se produjeron después de que los agentes llevasen varios días tras la pista de estos sujetos. Uno de los vehículos implicados en los hechos sufrió un accidente días atrás, por lo que la Guardia Civil comenzó a estrechar la investigación. Al parecer, la misma noche del martes se dio la voz de alarma en una finca de la vecina localidad de Peñarroya de Tastavins. En consecuencia, los presuntos autores de estos robos de cable huyeron a una finca de Monroyo, donde fueron pillados in fraganti. En total, fueron hasta cinco los agentes que apresaron a estos supuestos ladrones mientras procedían a cortar cable. La patrulla de Monroyo estuvo apoyada por dos efectivos del puesto de Valdealgorfa.
Durante la operación se incautó material para cortar cable y metal y una escalera, además de dos automóviles. Al parecer, cada integrante de este supuesto grupo organizado estaría especializado en una labor diferente. Unos se ocuparían del corte de los cables, mientras que otros se encargarían de la separación de los diferentes componentes del cable para poder extraer el cobre. Por el momento, se desconoce si podría haber más personas implicadas. Tampoco ha trascendido si los arrestados tienen alguna conexión con el territorio.

"Respiramos más tranquilos. Los agentes que tenemos en el puesto de Monroyo conocen los caminos y las pistas y tienen un gran conocimiento del territorio y han hecho una enorme labor, por lo que les estamos muy agradecidos", manifiesta Miguel Gascón, alcalde de Monroyo. Cabe recordar que las detenciones se han efectuado tras producirse sucesivas denuncias en los términos municipales de Ráfales, La Cerollera y Lledó, entre otras localidades. En el caso de Ráfales y La Cerollera los ladrones quemaron el cable para extraer in situ el cobre, lo que provocó un incendio forestal y varios conatos de incendio. Tras estos sucesos los sospechosos habrían optado por no quemar el cable y pasar así más inadvertidos.
«El cuartel de Monroyo es vital para nosotros»
La operación ha puesto de manifiesto la importancia de la proximidad de los cuarteles de la Guardia Civil. Desde el Ayuntamiento han querido subrayar la "ingente" labor llevada a cabo por los agentes y han recordado que hace tan solo unos meses se llegó incluso a barajar la opción de clausurar el cuartel de Monroyo. El alcalde ha resaltado la importancia de este puesto de la Benemérita "crucial" para la seguridad ciudadana en toda la zona. Todo ello en pleno debate sobre la falta de recursos y agentes en el medio rural.
"Queremos subrayar que en este hecho, pero también en otros muchos que pasan más desapercibidos, es importantísimo contar con un cuartel como el de Monroyo. Ya no solo constatamos la utilidad e importancia del mismo, si no que demandamos más recursos y que no se infradoten tanto los puestos como a los agentes", ha señalado Gascón.







