¿Qué sucedería si un día Papá Noel no pudiera repartir sus regalos? Esta pregunta asaltó a Pilar siendo una niña y, además de encontrar una solución, construyó una historia que plasmó en un cuento. Un día se encontró por casa el manuscrito con la historia escrita y acompañada con dibujos de su puño y letra. Lo releyó, pensó que no estaba mal y decidió darle una segunda vida. «En qué momento se me ocurriría siendo tan pequeña que la mujer sería la que cogiese las riendas, me gusta esa idea», sonríe. Le dio una vuelta, hizo las ilustraciones y el resultado es el libro infantil titulado ‘El año en que Santa no pudo volar: El día que Margarita cogió las riendas’. Está disponible en Amazon desde diciembre del pasado año.
Desde que nació, Pilar Franco Giménez (Caspe, 2003) ha crecido con las artes interiorizadas ya sea dibujando, pintando o escribiendo. De hecho, cursó el Bachillerato de Artes en el IES Bajo Aragón y reconoce que ahí le surgió la duda entre seguir con su plan o estudiar Bellas Artes. Optó por seguir sus planes y hacer el grado superior de Realización de Proyectos Audiovisuales y Espectáculos en el CPA Salduie de Zaragoza. «Me pasó igual en Artes, que al terminar me gustaba más que cuando empecé», dice. Sabe que su destino iba a estar ligado a una cámara desde adolescente. «No me preguntes por qué, pero desde los 13 años llevo diciendo que voy a ganar un Goya en Dirección de Fotografía», ríe. «Desde siempre he visto los premios y me empezó a llamar la atención, indagué y en cuanto descubrí qué era quise ser eso», argumenta. «No es hacer fotos porque me guste, que también pero es otra cosa, esto es luz. Es estar mano a mano con el director para crear el ambiente de la película respecto a la iluminación», explica. Durante el grado que terminó en 2023 se apuntó a todas las prácticas que se ofertaban, todo por aprender.

Por eso pudo hacer fotos de un concierto de La Guardia o participó en la película ‘Rider’ que se rodó en Zaragoza. El director, Ignacio Estaregui, era profesor en el CPA y seleccionó alumnos para estar con él y Pilar fue una de ellas. Participó en producción, otra parcela que le gusta y que lamenta que esté tan infravalorada. «Sin producción no sale nada, es que hasta para cortar una calle te hace falta», apunta. Con Estaregui conoció un rodaje por dentro y, lo más importante es que le dio la confirmación de que iba por buen camino. «Me dijo que el Goya no sabía si lo ganaría, pero que directora de fotografía sí que lo sería y en ello estoy», comenta. Está terminando de estudiar Dirección de Fotografía a distancia y en espera de hacer las prácticas.
De momento no se plantea dirigir sus propias historias, por lo que la adaptación del cuento de Santa deberá esperar. «Yo quiero meterme en rodajes e ir sumando, y ojalá pudiera dedicarme a ello sin dejar de vivir en Caspe aunque viaje y me mueva a donde tenga que ir», reflexiona. Tampoco se plantea el teatro, de momento, pero sí que lo ha practicado. Su familia, además, está muy vinculada al Compromiso y ella también y es jefa de producción. Siempre que puede saca su cámara de fotos para hacer fotos en eventos deportivos especialmente, una afición que nació también a raíz de la historia de su familia con el ciclismo. Cu abuelo entrenó en Caspe y su padre también pedaleó. Ella empezó a ir a las carreras a ayudar y a animar y con los años, con su cámara a practicar. En foto es autodidacta salvo por algún curso como los que se imparten en Motorland a los que ha acudido. Su familia es su apoyo incondicional. Es sobrina de Julián Martín, a quien contar su historia en un libro le ayudó y lo contó en EncontrARTE. Con su familia se emociona cuando ven su nombre en los títulos de crédito en pantalla y comparten su amor por el cine, especialmente con sus padres. «En Caspe tenemos un cine increíble y voy cada semana si puedo. Da igual la película, de todo se aprende, pero no podemos dejar que se apague», apunta.









Desconocía absolutamente esta faceta tuya, Pilar.
Muchísima suerte, no rebles y aúpa la Columna!