Samper de Calanda ha despedido a su patrona, Santa Quiteria, hasta el año que viene, en un cierre de sus fiestas de mayo en el que no han faltado los abanicos. El sol y los más de 30 grados que marcaban los termómetros han obligado a los vecinos a buscar la sombra en el entorno de la ermita de Santa Quiteria mientras aguardaban a que la procesión subiera la imagen hasta el lugar. Sobre las 12.30, el sonido de la charanga que la acompañaba ya anunciaba que el último día de fiestas arrancaba y junto a la presencia de cerca de 1.500 samperinos y visitantes.
La misa al aire libre ha reunido a más de un centenar de personas, que han elogiado un cambio significativo en el acto litúrgico: en lugar de estar acompañada por joteras, este año la celebración ha contado con un grupo de rocieras. «Es la primera vez que estamos en Samper de Calanda y nos ha parecido un evento muy bonito, muy emotivo, muy de tradición. Todo el pueblo se implica, viene caminando con la Virgen y se ve que le tienen mucha devoción», ha destacado Teresa Navas, responsable del grupo zaragozano 'Nostalgia Andaluza'.
Vecinas como Fina Estopiñán han confesado que incluso se han llegado a emocionar con el arte de las rocieras. «Nos alegra cambiar un poco y ha sido una misa preciosa. Ahora toca llenar el buche con la judiada», se reía mientras esperaba a que llegara el camión con las ollas de comida. Al igual que ella, el resto de los presentes ya estaban preparados, olla en mano, para llevarse sus raciones de este tradicional plato. Muchos lo han disfrutado en el entorno natural de la ermita, aunque otros, como Carmen Marco, prefieren hacerlo en casa «para huir del calor». Eso sí, han regresado justo a tiempo para disfrutar del bingo y del resto de actividades de la jornada.
La judiada consiste en un plato de alubia blanca con conejo que, para la festividad, se prepara con 200 conejos y 250 kilos de judía. En total, el Ayuntamiento prevé cerca de 1.300 raciones, una cifra suficiente porque muchos de los vecinos y visitantes que se unen a la fiesta suelen acompañarlo con otros platos, como asados.
Rehabilitación del claustro de la ermita
Las fiestas de mayo han llegado además con un gran anuncio: la rehabilitación del claustro de la ermita de Santa Quiteria, con una financiación de 220.000 euros aportada por el Fondo de Inversiones de Teruel de la Comarca del Bajo Martín (120.000 euros) y el Ayuntamiento (100.000). Se intervendrá para consolidar las paredes del claustro de la planta baja y rehabilitar el forjado de la primera planta. «Las pinturas que hay las guardaremos como se merecen en la primera planta», añade el alcalde, Alfonso Pérez.
La esperada obra ha alegrado también a la cofradía de Santa Quiteria, que goza de buena salud con unos 500 cofrades. «Gracias a los socios podemos ir afrontando los gastos de la ermita y estamos muy contentos. La gente además siempre pregunta para echar una mano. Hoy está la gente aquí, pese al calor, con un gran ambiente y les agradecemos mucho que participen en estos actos y estén con nosotros», ha destacado, visiblemente emocionado, el presidente, Joaquín Lucea.
Las actividades se extenderán hasta la madrugada del domingo con la discomóvil que pondrá el broche final no solo a la jornada, sino a toda una semana de programación, que comenzó con la feria en honor a la patrona.
No obstante, para quienes guarden fuerzas, el domingo les espera una última propuesta: la conferencia 'Presas, pozos, lagunas, balsas y balsetes construidos en Mali por CCONG', a cargo de Rafael Jariod, presidente de CCONG Ayuda Humanitaria.
Samper de Calanda disfruta de su judiada tradicional por Santa Quiteria./ S.F. y A.G.























