Se salta, siente, vive, grita, llora, canta, baila, vitorea, ríe, y, así, en bucle todo el tiempo y en cada línea recta o curva del circuito de Alcañiz. Cada uno celebra el Gran Premio de una forma diferente, con amigos, familia o solo, pero lo que está claro es que detrás de todas las personas que pasan por Motorland durante los días de la competición, se esconde una historia que merece ser contada.
Los aficionados demuestran en cada rincón su pasión por las motos, pero especialmente, este domingo no ha podido ser más intenso. No faltaron las pancartas, gorras, camisetas, banderas y todo tipo de complementos para apoyar a sus ídolos del motor, aunque también crema solar y aguas para aguantar el calor ahí donde fuera.
Champán y camisetas elegantes en honor a la locura de Márquez
En la grada de los fans de Márquez el buen ambiente ya viene de casa y este domingo empezó calentito desde buena mañana. Tenían dj y había que bailar "los temazos" que iban sonando mientras se acercaba el momento de la carrera de Moto GP y los descansos de Moto 2 y Moto 3. Eso sí, cuando se proclamó ganador se desató la locura. Entre los aficionados, se encontraban un grupo de amigos de Torremocha de Jarama (Madrid). Vestían con "camisa elegante", tal como ellos mismos decían, y no era la primera vez que estaban aquí, ya que acuden desde 2011. Si se les pregunta por qué repiten lo tienen claro: "¡Somos malos estudiantes! (ríen). Nos encanta Alcañiz y toda la comarca es preciosa. ¿Por qué no íbamos a volver?". No solo disfrutan del Gran Premio, sino que se mueven por la zona, de hecho, durante la tarde del sábado disfrutaron de la Silent Rute. "Vayas por dónde vayas es fantástico y lo que hacen los pilotos es increíble", decían una y otra vez.
Los grupos de fans también se dejaban ver y desde lejos ya se notaba que lo estaba pasando bien. Con micrófono incluido y procedentes de Murcia la fiesta no se detenía. Paula fue la encargada de ser la voz cantante de todos ellos y no podía estar más emocionada. Suelen ir a todos los Grandes Premios y en el caso de ella, era la primera vez que venía a Alcañiz. "Aquí nos tratan todos muy bien. Al final nos hemos ido conociendo y convertido en una gran familia". Eran más de 20 y gestionarlo no fue una tarea sencilla. En Alcañiz siempre duerme en la misma casa y el sábado por la tarde montaron su propia fiesta allí. A Paula le viene la pasión por las motos gracias a su tío y "desde pequeña lo ha aprendido en casa". "Lo veía por la televisión y parecía imposible que algún día estuviera. Ahora es como un sueño y es impresionante", decía emocionada.
Algunos de los instantes en la grada tres este domingo con aficionados de Madrid o Murcia. / A.Z
Frente a una réplica de la moto de Marc Márquez, en la zona exterior de la grada que lleva su nombre, una familia se detenía para hacerse una foto y guardar el recuerdo. «Somos de Zamora, nos ha tocado alojarnos en Horta de Sant Joan porque los hoteles más cercanos ya estaban completos y por ello no hemos podido visitar Alcañiz», explicaba el padre, que ha vivido su primer Gran Premio de MotoGP acompañado de su mujer y su hijo. Llegaron el viernes por la tarde en coche, junto a unos amigos, y no se perdieron ni la clasificación ni la Sprint Race. Aunque su hijo también disfruta con las motos, admite que «esta escapada le hace más ilusión al padre». A pesar del calor y del ritmo con niños, confiesa que al año que viene repetirá.
David y Robert, amigos llegados desde Barcelona, acudieron juntos a Motorland. Para uno era su primera vez, mientras que el otro ya había repetido en varias ocasiones. Aunque su plan original incluía alojamiento y la compañía de un tercer amigo que finalmente no asistió, decidieron improvisar: «Hemos dormido en el coche, nos hemos comprado una ducha portátil… hay que vivir la experiencia como se pueda, pero hay que vivirla». Lo tienen claro: «No va a ser la última. Va a ser ya cada año».
La pelouse 6, locales y público de toda España
La extensión de la pelouse 6 la convierte en el espacio más adecuado para disfrutar de las carreras con niños. Claro lo ha dejado la retahíla de pequeños que este domingo han disfrutado de las carreras junto con los alcañizanos Adrián Molías y Carlos Lahoz. Van todos los años al circuito y siempre escogen el mismo lugar. «El ambiente es fantástico, siempre venimos a las carreras. Nosotros somos de los que cumplimos, salimos de día, pero también de noche», explicaron. Aunque la experiencia en el circuito la califican de «increíble», otras cuestiones como los buses lanzadera no han funcionado tan bien este año. «Siempre hemos ido con el autobús, nos parecía muy buena idea porque le daban preferencia, pero este año estuvimos esperando más de dos horas, íbamos con un montón de niños sin agua, habría que mirar que pasó», añadieron
Además de los repetidores también los hay que este año han tenido su primera experiencia en el circuito, Jordi -llegado de La Sénia (Tarragona)- ha tenido la suerte de que su novia Gemma (Barcelona) le regalara las entradas por su cumpleaños. Juntos han disfrutado del Gran Premio con toda la familia. El balance del fin de semana es «muy bueno», aunque aseguran que siempre estaría bien tener un poco más de sombra. También ha sido la primera vez en Alcañiz donde esperaban «un poco más de fiesta». «Había mucho control y mucha vigilancia, si no dejan a la gente disfrutar terminará por perderse la tradición», concluyeron.

También ha sido la primera vez para Aitor, que, acompañado de sus dos amigos, ambos llamados Diego, visitaron por primera vez Motorland llegados desde el País Vasco. «Siempre intentamos ir visitando circuitos nuevos, teníamos muchas ganas de venir a Aragón porque sabemos que a Marc (Márquez) se le da muy bien y nos gustaría verle ganar». El ambiente en este caso no ha decepcionado. «Bajamos a Alcañiz y había mucha gente, nos hemos estado quedando en la acampada y también ha sido muy divertido, nos lo hemos pasado piruleta», comentaban entre risas. La continuidad para el año que viene en su caso está prácticamente garantizada, «si se puede, aquí estaremos».
En el caso de Nacho, sus padres y él visitan Motorland por primera vez, aprovechando que su hermano acaba de mudarse a Alcañiz. «Teniendo casa no podíamos desaprovechar la ocasión», apuntó. «El ambiente es bestial, no nos esperábamos que fuera para tanto. En el circuito se está genial y las noches en Alcañiz han sido bestiales», añadió el joven barcelonés. La familia es seguidora de Márquez desde hace mucho tiempo y han podido disfrutar de su victoria. «Este año está espectacular en casi cualquier circuito y disfrutamos mucho viéndole», concluyó.
Sombrillas, mesas y banderas únicas en la pelouse 4
La pelouse 4 también lució completamente abarrotada durante los dos días del Gran Premio, sobre todo con grandes grupos de amigos y familias que volvieron a idear todo tipo de soluciones para combatir el calor y acompañar las carreras de la mejor forma posible.
Ejemplo de ello fueron los matrimonios de Chose y Sandra, y Sandra y Jesús, que llegaron con sus hijos pequeños, Darío y Gonzalo y Claudia, desde Madrid, y desplegaron sillas, sombrillas y mesas donde poder comer, entre otras cosas, mucho fuet. «En la pelouse los niños no pagan y los mayores de 65 tampoco, y eso es algo que no tienen otros circuitos. Compramos cuatro entradas y hemos venido siete, eso está muy bien», comentaron el sábado por la mañana. En su caso, esta era la segunda vez que visitaban el circuito alcañizano, aunque por su preparación parecía que lo llevaban haciendo «de toda la vida». «Sandra y Jesús nos regalaron las entradas. Estas cosas son para vivirlas cuanto más gente, mejor, y Alcañiz tiene ambientazo», dijo Chose, quien a su vez animó a que se vuelva a reabrir el glamping. «No hemos conseguido nada de alojamiento cercano, y vamos y venimos los dos días desde Zaragoza. Aún así aprovechamos para visitar también Alcañiz», concluyeron.
No muy lejos de su sitio se ubicaba otro grupo de matrimonios amigos procedente de Murcia que también se decantaron por la pelouse por la comodidad para sus hijos. Tradicionalmente, el amor por las motos se traslada de mayores a pequeños. No obstante, en sus familias, han sido ellos, los niños, el motivo por el que sus padres no se han querido perder este Gran Premio de MotoGP. Ellos eran: Cati, Antonio, Martín, Olivia, Leonardo, Mario y Daniel. «Es nuestro primer año en Alcañiz, y ha sido gracias a los peques. Desde siempre les ha gustado mucho la velocidad y las motos, y este mismo año han empezado a entrenar en categoría infantil. El venir ha sido su regalo de cumpleaños, y quien sabe, algún día quizás ellos puedan correr en este circuito», contaron. Animaron a Márquez, pero también a Pedro Acosta. «Somos de Murcia, ¿cómo no le vamos a animar?», afirmaron entre risas.
En la pelouse 4, entre tiendas, sillas plegables y neveras portátiles, este fin de semana también sobresalía una bandera de Marc Márquez creada personalmente con mimo para la ocasión. La familia Alfaro, de Cartagena y formada por Pedro y sus tres hijos acompañados por un amigo, formaron un grupo perfectamente equipado para disfrutar del Gran Premio. Llevaban meses preparando esta escapada desde que su madre les sorprendiera en Navidad con unas entradas como regalo del amigo invisible. «Nos las regaló a los tres hijos y a papá», explicó su padre, orgulloso y parte esencial del equipo. La bandera que les acompañaba fue diseñada específicamente por la novia de uno de los hijos, que es diseñadora y se alzó con el premio de Semana Santa en Cartagena.
Era su primera vez en el circuito de Alcañiz, aunque no en MotoGP: han estado en Valencia y Jerez, «lo que nos podemos permitir económicamente», dijeron. En esta ocasión, el alojamiento no fue sencillo y tuvieron que instalarse en Bot, a 80 kilómetros. A pesar de las quejas por la organización del acceso al circuito, el ánimo no decae. «Estamos de camping y viendo motos, ¿qué más se puede pedir?», contaron. Lo tenían claro: la experiencia ha sido tan intensa como ilusionante y repetirán. La próxima vez, con el equipo al completo.
Aunque además de familias, la pelouse 4 también volvió a ser el lugar ideal para grupos comos los amigos llegados desde distintas zonas de Castellón, y quienes disfrutaron del Gran Premio bajo una tienda de campaña improvisada. "Hemos venido en más ocasiones, y la experiencia nos ha enseñado a montar este 'chiringuito'", bromearon entre risas. Ellos eran: Kiko, Felipe, Rafa, y Begoña.
Gran animación en la grada 7
La grada 7, cercana a la Fan Zone, también fue otro de los puntos del circuito que contó con gran animación durante los dos días del Gran Premio. Todas y cada una de las filas se completaron con aficionados con gorras y paraguas para protegerse del sol. Fue el caso de Vanesa y José, que tras llevar asistiendo diez años al trazado bajoaragonés esta vez lo hicieron con un super paraguas en honor a Márquez. Llegaron desde Lérida y encontraron el ambiente "tan animado como en otras ediciones". "Es un circuito que está cerca, y el acceso está muy bien", afirmaron.
Los aficionados que optaron por esta grada aprovechaban los tiempos entre carreras para visitar la Fan Zone, cuya música llegaba a entrelazarse con los aplausos y gritos de ánimos de los fans. En ese impass se pudo encontrar a la familia del piloto Manuel González, llegada desde Torrelodones (Madrid). "Para nosotros es un orgullo, llevamos acompañándole desde que competía en la categoría de minimotos. Vinimos a verlo hace unos años y ahora hemos vuelto para apoyarle", explicó su tía Conchi, que acudió acompañada de Isabel, Sergio y Emilio.
Lleno total en la grada 1
En la grada 1, con vistas a la salida y a la meta, se ha vivido un inmejorable ambiente durante toda la jornada después de colgar el «no hay entradas» en los días anteriores. El rojo de Marc Márquez ha sido el color imperante al igual que en el resto de zonas, aunque se han visto también tímidos destellos de otros pilotos o también banderas de países. La 1 ha sido este año la grada de las primeras veces para muchos de los que han ocupado este fin de semana sus sillas. Es el caso de Carlos, que recibió como regalo de cumpleaños una entrada para el mundial. Ha acudido hasta Alcañiz desde el País Vasco junto a su mujer y su suegro y destacaba el «calor» de los últimos días. «La grada está muy bien, pero haría falta un techo», comentaba entre risas el vasco.
También calor es lo que han pasado Alberto y sus amigos, que han llegado de Bigastro, un pueblo cercano a Orihuela (Alicante). «Mucho calor y falta de sombra, nos hemos quemado bien», comentaba el alicantino. Muy cerca estaba una familia murciana que ha visitado otros circuitos y este fin de semana se ha estrenado en Aragón. Les ha gustado el ambiente, pero piden cubiertas en las gradas y más movilidad entre los sectores.
Nueva zona de acampada
Una de las novedades de la edición ha sido una zona de acampada exclusiva, un espacio pensado para que quienes aman las motos puedan disfrutar de lo que es un gran premio desde dentro en todo momento. La llamada Motorland Race Camp Experience se ubicó entre las gradas 1 y 7 o, lo que es lo mismo, entre la recta de salida y meta y la zona del Fan Festival. Autocaravanas y variedad de furgonetas camperizadas han pasado el fin de semana a pie de pista.
«Y tanto que se escucha el ruido del motor», reía Cristina Ábalos, quien había viajado desde Barcelona junto a Lucas en una furgoneta camperizada prestada. «Está bien la experiencia, como estaba dentro del circuito lo cogimos por comodidad y muy bien, está dentro de verdad, te puedes mover a la grada de paddock o a la que tenemos al lado, que es casi para nosotros solos porque es el primer año que lo hacen y hay poca gente que conoce esto», dijo y valoró, además, la equipación de duchas, baños, la pantalla justo delante y la visibilidad a curvas y rectas. Ellos también se estrenaron en camper y acudieron con toda la equipación, también para preparar comidas y cenas. En ello estaba antes de que empezase la carrera de la categoría reina, mientras a unos metros de la pareja, uno de los huéspedes de las parcelas exclusivas no se lo quería perder y clavó su bandera roja de Márquez en lo alto de su vehículo desde cuyo techo presenció la competición sentado cómodamente.
Para quienes preferían otras opciones, tenían a su disposición tanto una parte de la grada 1 para ver el podio de frente, como una grada colocada para ellos junto al área de autocaravanas. Desde Zaragoza se desplazaron a Alcañiz por primera vez al circuito Julio Alcázar y su familia, que destacaron «la ruidera». Les gustan las motos y decidieron disfrutar este año del Gran Premio este año a pie de pista en Motorland con su autocaravana, un medio de transporte que emplean a menudo. «El ruido del motor se experimenta bien y no sólo el de carrera, porque hasta la noche están los mecánicos trabajando sin parar», explicó. Valoró bien la experiencia, aunque de cara a repetir, rebajaría la valla para poder disfrutar mejor de las entregas de trofeos.
Esta experiencia se ha exportado de circuitos como el de Laguna Seca (Estados Unidos), donde los primeros años tuvo una aceptación discreta y, según se pulieron detalles y se fue corriendo la voz, ahora es una de las zonas más especiales y buscadas por la afición que quiere prácticamente vivir en el circuito el fin de semana de cada gran premio siendo parte del espectáculo.



































