El Gobierno de Aragón negocia la reapertura de la Hospedería de La Iglesuela del Cid, que lleva dos meses cerrada por la marcha de su último gestor debido a la falta de rentabilidad económica. La sociedad pública Turismo de Aragón se encuentra en conversaciones con un empresario hostelero de Teruel con experiencia en el sector que está interesado en hacerse cargo del Hotel Palacio Matutano Daudén.
La licitación de la gestión por 10.890 euros anuales no recibió ninguna oferta por lo que ahora Turismo de Aragón ha optado por una nueva fórmula para adjudicar la gestión de la hospedería, la del negociado sin publicidad. Este procedimiento de contratación pública permite omitir el periodo de publicidad por una serie de condiciones especiales e invitar directamente a operadores para establecer las condiciones de contratación a realizar. Al tratarse de un procedimiento negociado, se realiza un proceso de diálogo entre las partes para concretar las condiciones del contrato.
La reapertura del Hotel Palacio Matutano Daudén se espera con interés en La Iglesuela y en todo el Maestrazgo. Hasta su cierre daba trabajo a 15 personas en un momento complicado para la zona, afectada también por el cierre de la empresa Marie Claire de Vilafranca en la que 30 vecinos perdieron su trabajo. La mayoría de los empleados del hotel están en un ERE.
Los últimos gestores de la hospedería, Kilimanjaro Trail, han mantenido el negocio abierto durante casi dos años. Para rescindir el contrato antes de tiempo alegaron para su marcha que no logró que el negocio fuera rentable pese a los buenos datos de ocupación. La empresa reabrió las puertas de la casa-palacio en junio de 2022 tras cuatro años de parón tras los importantes problemas con la anterior adjudicataria.
Para reabrir de nuevo las puertas, el Gobierno de Aragón acometió una gran inversión de casi 600.000 euros en obras de mejora y adecuación de las instalaciones a nivel general, spa, cocina, electricidad, ascensores y jardinería.
La hospedería cuenta con 35 habitaciones dobles y con una gran suite que ha mantenido el estilo de decoración tradicional que los últimos señores del Palacio utilizaron como residencial personal. También cuenta con restaurante y zona de spa.








Si yo fuera empresario ni loco apostaría por ese lugar. Todos los que pasan por ahí fracasan y más ahora donde la apuesta de la Iglesuela es por inundar el término de molinos. El paisaje que rodeará el pueblo será terrible.
valiente pudo y a marchar!!!