El legado del calandino José Lamiel está más vivo que nunca gracias a iniciativas como el II Certamen de Arte Contemporáneo que el Grupo de Estudios Calandinos (GREC) ha ideado en su honor. La cita artística ha dado a conocer este sábado a sus ganadores después de haber duplicado participantes frente a su primera edición, atrayendo a artistas de todo el país.
La agenda cultural ha estado cargada de actividad en el arranque de este fin de semana en la villa calandina. Después de inaugurar su sede, el grupo de estudios y demás invitados se han desplazado hasta el Centro Buñuel para presentar la exposición artística ideada a raíz del certamen. Del total de 204 piezas recibidas, 39 son las que se quedan expuestas para que el público pueda conocerlas. «Hemos tenido mucho nivel, con obras llegadas desde Baleares, Andalucía, Valencia, Barcelona, Canarias…», ha explicado Manuel Conesa, integrante del GREC.
Y así se ha demostrado en una muestra de lo más variada, con arte conceptual, visual e incluso a ideado a partir de la creación textil. El público no ha tardado en recorrer la exposición, en la cual también se encontraban las obras ganadoras de esta edición. El primer puesto del certamen, valorado en 1.400 euros, ha sido para ‘Natura 5’, una obra basada en materiales vegetales de Francesc Puig, de Badalona.
«Ver cómo mi nieta de 14 ve las cosas me impacta muchísimo. Nosotros hemos perdido esa capacidad de percibir por primera vez, y esta obra, basada en chumberas, pretende recuperar precisamente eso: ver de nuevo algo que ya no tenía valor», ha explicado el artista al recoger el premio. El artista, además, también tendrá la posibilidad de exponer de forma individual en el CBC.
El segundo premio de 1.000 euros, por su parte, ha sido para Melchor Balsera de Badajoz, autor de ‘Sin Título’. En su caso, la obra propuesta «reflexiona sobre la fragilidad de la memoria y la transformación del yo». «Parte de la obra está creada a partir de inteligencia artificial, y a partir de ahí voy trabajando con los materiales. Mi trabajo se basa en obra experimental», ha afirmado.
También han recibido memorias honoríficas otras obras como ‘La elección: Naturaleza muerta y autocensura’, de Susana Gaitán; ‘Rasmia II’, de María José Laplana; y ‘We are all survivors’, de Nadia y Laila Hotait. El jurado eligió a las obras finalistas y reconocidas de forma completamente anónima.
Impulso a la obra de Lamiel
Aunque si había un protagonista en la inauguración ese era Julio Lamiel, hijo del ya fallecido artista y quien ha señalado la coincidencia de este día y el de hace 9 años atrás. «Fue entonces cuando mi padre fue reconocido como hijo predilecto de Calanda. Y el 9, según la numerología, anuncia un cambio de ciclo», ha afirmado. En ese sentido, Lamiel ha querido adelantar algunos de los proyectos que espera «puedan ver la luz dentro de poco». Todo ello después de acabar de estrenar una página web en la que se puede consultar toda la información sobre su padre.
«Me gustaría que el museo Lamiel se pudiera hacer realidad en esta tierra y que ese legado siga siendo foco de atracción», ha añadido. «Exposiciones como la que vemos hoy me llenan de satisfacción por su calidad y porque nos permite ver cómo conviven diferentes artes».
Vecinos disfrutando de la exposición este sábado tras su inauguración / C.O.














