Las imágenes que van trascendiendo del incendio forestal que desde el domingo afecta a la comarca del Matarraña dejan constancia de la violencia de la llamas. Las zonas quemadas, de alto valor ecológico, no se limital al pinar y al matorral, sino que en su interior albergan pequeñas joyas escondidas que han estado en peligro. Es el caso del centro budista de Monroyo, donde las llamas sí que ha calcinado hasta los cimientos una de sus cabañas.
En las imágenes compartidas por un vecino de la zona se puede ver que de la pequeña infraestructura solo quedan los escalones de acceso y los restos metálicos de la litera que albergaba en su interior. Por suerte, se trata de la unica instalación que se ha visto afectada dentro del complejo. Aun así el paisaje que rodea el centro ha adoptado unas tonalidades negras y grises con la ceniza como gran protagonista.
Las brigadas del INFOAR estuvieron durante la madrugada del domingo al lunes intentando frenar el avance a las puertas de las instalaciones, siendo este uno de los flancos en los que se intentaba perimetrar las llamas.
El centro budista de Monroyo fue uno de los espacios que hubo que desalojar junto a ocho masías y el Hotel Torre del Marqués. Allí había ocho personas realizando ejecicios espirituales que pudieron salir de forma ordenada y que han regresado a sus hogares sin inconvenientes. Se espera que todos los afectados puedan volver a partir del miércoles a primera hora de la mañana.









Parece que Inaga es benevolente, quizá desconocedora, o disponen de bula budista.
el karma se venga de los invasores absurdos donde no deben estar