Los Inhumanos no pasaron por alto Alcañiz en su gira de verano, pero lo que no había trascendido hasta ahora es "el percance" que sufrió el grupo en la prueba de sonido de la tarde. Se vivió un duelo de percusión que se quedó con triunfo local, y es que tocar la batería delante de la escultura homenaje al tamborilero en la plaza Mendizábal no es cualquier cosa. Tan taladrante le resultó el sonido a la escultura creada por Daniel Elena, que "cobró vida", se quitó el tambor y se lo estampó al baterista en la cabeza. Efectivamente, como se suele decir, "se lo puso de gorro".
El grupo se dio un baño de masas en un concierto a finales de agosto organizado por el bar Camel en su 40 aniversario y como despedida de 'Potito' como propietario hasta el momento. Recibieron el cariño de un público entregado que cantó sus canciones y que celebró que, casi medio siglo después de sus inicios, los valencianos sigan en activo y con más vitalidad que nunca si cabe. Los Inhumanos no ocultaron su querencia por Alcañiz, una localidad a la que ya hacía tiempo que no volvían, y en la que no escatimaron en interacciones varias con la gente, algo que es sello personal de la banda.
También interactuaron con el tamborilero que, desde que fue colocado en su pedestal junto a las escaleras en marzo de 2017, es testigo de todo lo que sucede de día y de noche en esa plaza. Presencia conciertos y sesiones varias de djs, noches a la fresca y el trasiego del tráfico de diario. En el caso de Los Inhumanos, casi compartió escenario con ellos porque apenas les separaban unos centímetros. El recital nocturno lo aguantó, pero la prueba de sonido parece que se le hizo pesada a la escultura, tal y como han compartido ahora meses después, recordando vivencias de la gira en sus redes sociales. Lo han hecho con un divertido vídeo animado con el texto: "vaya tela lo que le pasó en un concierto de esta gira a nuestro baterista durante la prueba de sonido…".








