La caspolina Irene Burillo conquista el título del WTA 75 de Leipzig, en Alemania, después de completar una brillante semana en la que se impuso a cinco rivales y culminó su recorrido con una victoria en tres sets ante la alemana Ida Wobker. La tenista del Bajo Aragón-Caspe se impuso por 7-6, 4-6 y 0-6 para levantar un nuevo trofeo y confirmar el excelente momento deportivo que atraviesa.
Burillo llegó a la final después de superar en primera ronda a la italiana Isabella Maria Serban, número 474 del ranking mundial, por un 6-3 y 6-4. En octavos de final se deshizo de la alemana Tina Manescu, número 912, por 6-2 y 6-4, mientras que en cuartos derrotó a la checa Alena Kovackova, número 439, por 6-1 y 6-4.
El billete para la final lo consiguió tras imponerse con autoridad a la sueca Caijsa Wilda Hennemann, número 267 del mundo, por 1-6 y 3-6. Ya en el último partido del torneo, la caspolina volvió a demostrar su capacidad competitiva para remontar ante Wobker, número 727, después de ceder el primer set en el desempate.
Una final diferente
La victoria tiene un significado especial para Burillo después de la experiencia vivida semanas atrás en Darmstadt, donde perdió una final tras disponer de siete bolas de partido. En Leipzig, la caspolina afrontó el encuentro desde una perspectiva diferente y consiguió mantener la concentración hasta el último momento.
"Ha sido una gran semana. Desde el primer día las sensaciones han sido muy buenas", explica Burillo, que reconoce que la final fue el partido más exigente de todo el torneo. "Jugaba con una jugadora muy joven, que le pegaba fuertísimo, iniciaba las jugadas súper bien y tenía que estar muy activa de piernas y muy intensa para poder empujarla hacia atrás en los primeros tiros y no dejarla que se metiera en la pista".
La tenista caspolina destacó especialmente el cambio de planteamiento respecto a la final perdida en Alemania. "Esta vez quería que fuera diferente y centrarme mucho más en el juego y no tanto en el resultado", señala. Esa mentalidad le permitió reaccionar tras perder el primer parcial y terminar imponiéndose con claridad en el tercero.
Burillo considera que el título es una consecuencia del trabajo realizado durante las últimas semanas. "Llevo un mes y medio o dos meses sumando muchos puntos y con mucha confianza. La verdad es que hay gran nivel de tenis y mentalmente muy positiva y súper bien", afirmó.
También compitió en dobles
La semana en Leipzig tuvo además presencia de Burillo en el cuadro de dobles. La caspolina formó pareja con la bosnia A. Wagner, aunque ambas quedaron eliminadas en primera ronda ante las italianas L. Mari y A. Zantedeschi por 5-7 y 4-6.
El título individual supone así un nuevo impulso para una temporada en la que Burillo ya había alcanzado la final del W50 de Darmstadt y venía acumulando resultados positivos. La caspolina, que ocupa actualmente una posición cercana al top 250 mundial, sigue dando pasos adelante en su objetivo de escalar posiciones en el ranking.
Su próxima parada será Barcelona, donde tiene previsto entrenar durante una semana antes de afrontar nuevos compromisos internacionales. Después viajará a Praga para disputar un torneo W50 y posteriormente se desplazará a Polonia para competir en otro W75. "A seguir en esta línea, con esta regularidad y con este nivel de tenis", resume Burillo, decidida a prolongar una dinámica que en las últimas semanas le permitió recuperar confianza y volver a situarse entre las protagonistas de los torneos del circuito ITF.









