«Somos los de siempre desde hace 40 años y eso es lo que me enorgullece y me pone los pelos de punta. Es una gozada», es la frase con la que resume José Luis Celma o, como todos le conocen, 'Tupe', uno de los integrantes de 'La Caparra' cuando le preguntan por la historia que hay detrás de su peña, que celebra estas fiestas de Alcañiz su 40 aniversario.
En el año 1985 se juntó «gente de diferentes colegios; del Escolapios y de Los Nacionales durante unas fiestas» y ahí empezó a forjarse un grupo de amigos que continúa en la actualidad. A partir de ese momento, y estando en el local de la peña, que «tenía muchos nombres, pero ninguno a la vez, aunque el de ‘Desacuerdo’ era el que más papeletas tenía apareció un perro lleno de caparras y no hubo dudas de que sería el nombre elegido para el resto de los años. «Al principio estábamos unas 25 personas y en los años 90 vino más gente. En el 92 fue la explosión con 150 integrantes. Ahora forman parte los niños, que ya empiezan a ser mayores, pero tienen el mismo sentimiento y todavía vienen a las comidas y se hacen la camiseta desde los más pequeños hasta los que tienen 25. «Me gustaría dar las gracias a todas las personas que han formado parte de la peña, en especial a los Rambos porque dieron mucho juego», explica.

La primera ubicación fue una cochera en la calle Baja y aunque, las fiestas duraban cinco días ellos las vivían mucho más tiempo; acondicionando y preparando el espacio. La ubicación fue de lo más sencillo y la falta de luz lo más complicado, aunque al final la consiguieron gracias a Arturo Prades y Juanjo Martín. Estos 40 años esconden muchas anécdotas, pero una de ellas tiene hasta nombre propio: ‘La Policía no es tonta’. En este caso, tuvieron la iniciativa que como colofón de las fiestas sería buena idea «darse un baño en las piscinas municipales», pero justo en ese momento apareció el conserje y decidieron que era una buena opción «emprenderse a pedradas». Al final llamó a la policía y todos ellos no paraban de correr y gritar. El resultado fue que consiguieron que los liberasen, pero «ya vieron las cosas de otra manera».

Los de 'La Caparra' «son muy grandes» y han tenido hasta un autobús como local de la peña. «Compramos un autobús que estaba hecho chatarra y lo acondicionamos, tenía hasta volante y fue un éxito total», recuerdan. Lo que más les gustaba era participar en las carrozas, cada cual con más picardía y gracia detrás. «Una de las que más llamó la atención fue la de la cama celestial, otra de chinos que íbamos con un dong o la del champan, que quedamos los segundos, pero por tongo».
El 25 aniversario lo celebraron junto a los de la peña 'El Síndrome' y aunque para estos 40 años no tienen nada preparado ya piensan en los 50. «Están ya al caer y lo haremos a lo grande. Es muy bonito celebrar». En cuanto al logo, que siguen conservando, fue obra de Ignacio Estopiñán. «Ahora es básico, pero cuando lo hicimos tuvo gran impacto. El color de las camisetas ha ido cambiando conforme han pasado los años y tienen un montón. «En mi casa tengo el 90% de las gorrineras y es muy satisfactorio porque guardan grandes aventuras», concluye.








