El ayuntamiento de La Puebla de Híjar ha trasladado sus oficinas al local que hasta hace no mucho tiempo fue la sede del Banco Santander en la localidad. Este cambio es temporal mientras duran las obras en la casa consistorial, donde se ha cambiado el ascensor y se ha reformado el segundo piso que en breve será un coworking. Estiman que este cambio se alargará enero y febrero. Mientras, todos los trámites y atenciones al público se dispensan en los mismos horarios pero en el nuevo local, ubicado en los bajos de un edificio de viviendas en la misma plaza, a escasos metros de distancia del consistorio.
Las obras avanzan a buen ritmo y la tercera planta del ayuntamiento nada tiene que ver con su versión anterior de piso sin apenas uso. La nueva estancia ya es perfectamente visible y se adivinan los nuevos espacios que va a ocupar el coworking donde mesas y sillas y otros elementos de mobiliario ya están preparados. Esta remodelación supone una inversión total de 250.000 euros procedentes de forma íntegra del Instituto de Transición Justa (MITECO).
El piso en el que se está actuando tiene una superficie de 221 m2. Se han derribado los tabiques y se ha redistribuido en tres despachos, una sala de reuniones, otra de formación y una tercera de descanso. También tiene un hueco para el servicio de reprografía y baños. Con la habilitación de este espacio compartido de trabajo se han introducido otras mejoras en el resto del edificio como la subsanación de humedades en la cubierta y el cambio de ascensor. El anterior no unía todas las plantas y el nuevo, que ya está instalado pero no en funcionamiento, conecta todas desde el sótano -donde también hay salas de uso- hasta la zona del coworking en la última. En esa planta está también el mecanismo del reloj que cada Jueves y Sábado Santo miles de ojos encima.
Un complemento al polígono
El objetivo de contar con un coworking en el pueblo es ofrecer un lugar de atención a autónomos y emprendedores, así como para personas que teletrabajen. Y también de ofrecer un sitio de formación y que las empresas dispongan de aulas para ello. Incluye a las del polígono Venta del Barro, ya que «no todas tienen aulas y se trata de aportar», dice el alcalde, Pedro Bello. El coworking figura como una de las fortalezas con las que cuenta la zona y que contempla el plan de dinamización del polígono que se presentó recientemente.












Vamos a dejar un ayuntamiento espectacular!!!!
que sois partidos residuales.