El tiempo le cunde a Lucas Pina Cortés, un masino de 1995 músico ya desde la cuna y que se multiplica para llegar a todo. «A veces no haces más por no tener tiempo», dice. Hace casi un año que vive en su pueblo al que regresó tras cuatro años en Pamplona donde estudió la carrera de Percusión y Piano.
Desde su vuelta es profesor de Percusión en el Conservatorio de Alcañiz, actividad que combina con muchas más ligadas a la música. «Estoy feliz de poder estar en el pueblo y de vivir de lo mío, porque es lo que quieres tras años de estudio. La solución fue complementar», dice. Ese complemento se llama Disco Cube y Producciones Cube, una empresa de alquiler de equipos de sonido y luces y discomóviles. Montan fiestas de todo tipo, de la temática que sea, y solo hay que ver su Instagram para ver el nivel. Amenizan los festejos de localidades grandes y pequeñas y en Zaragoza, en un San Pepe, llegaron a reunir a 5.000 almas bailando.
Desde que volvió Mas de las Matas con su pareja a una de las viviendas de alquiler para jóvenes, un día puede estar tocando Mozart con la orquesta del conservatorio, al siguiente pinchar en la discomóvil de un bautizo, y el domingo por la mañana tocando la dulzaina con los gigantes en un pueblo. Su último fin de semana libre fue el 6 de abril desde el 25 de noviembre. Da clases de dulzaina en Torrevelilla y Mas de las Matas, una ocupación que mantiene por el compromiso de ayudar a sostener una tradición. Ahí, en las dulzainas está el germen de la discomóvil. «Compré una mesa para sonorizar las actuaciones, luego unos altavoces y al final, se nos ha ido de las manos», bromea. Va con su hermano Nacho en esto, y hacen un buen tándem a la hora de las grabaciones también de vídeo. Sonorizan eventos de todo tipo, y como más reciente, este 23 de abril se encargaron de que el Vencimiento del Dragón sonara en Alcañiz.
Primera promoción de Percusión
Admite que saber ya a los 11 años que lo suyo era la música, no se lo puso fácil en el colegio e instituto. Se fue sacando los cursos y los terminó mientras tomaba clases en la Escuela de Música de Alcorisa desde pequeño. Con la banda alcorisana ha tocado, tanto él como toda su familia, y acude si alguna otra necesita personal. Lo mismo con las charangas, su puerta de entrada «a la farándula con 11 años». Fue con la Virgen del Agua de Castellote pero colabora con más. «Al final acabas tocando con toda la gente de la contornada», sonríe. Probó un cómo era amenizar eventos con el ‘Trío de Ases’. «Aguanté poco porque eso sí que me pareció duro», dice.
Accedió al conservatorio con la doble especialidad de Piano y Percusión. «Y gracias a que Daniel Pedrós amplió plazas yo pude entrar», dice. En sus notas se acumularon las matrículas de honor y fue sacando dos cursos por año. Por eso es la primera promoción, y único estudiante, que salió de Percusión del Conservatorio de Alcañiz. Ya por entonces daba clases a 52 personas en varios pueblos de dulzaina, percusión y piano. Estudiaba el B2 de Inglés y un grado de producción y realización a distancia. Salió a estudiar a Pamplona la carrera porque es donde fue admitido y da gracias a ese designio del destino que le abrió otro mundo. «Conoces a más gente, incluso de apunté a Euskera», ríe. Ya por entonces le unía una buena amistad a Juan Cazcarra, anterior EncontrARTE.
Regresó y ahora es profesor donde él mismo estudió. Reconoce la labor del profesor «de toda la vida» Luis Manuel Cuartero, que, además de ser «un diez como persona y profesor, hizo un caldo de percusión increíble y llenaba plazas». Su cometido es repuntar otra vez la percusión que tras el covid se quedó un poco justa de alumnado. Parece que lo logra, porque dos alumnos que estaban pensando en dejarlo, continúan. Alguno está tan motivado que se plantea hacer la carrera. Destaca la cercanía como el gran punto a favor del medio rural. «En mi pueblo cuentan siempre con nosotros para organizar lo que sea, y en el conservatorio, como sé qué tocan y dónde cada uno, les puedo hacer un trabajo más personalizado», dice. «La enseñanza es muy gratificante», añade. El fin de semana del 4 de mayo unos 150 percusionistas y acompañantes celebrarán el Encuentro de Aragón. Será en Alcañiz con Lucas Pina y sus estudiantes como anfitriones.







