Los maellanos han disfrutado a medio gas de la 20 edición de su Sartanè después de que el agua protagonizará gran parte de la tarde del sábado. Las lluvias han obligado a cancelar la orquesta, bingo y discomóvil por primera vez en su historia. Esta es una de la cita más esperadas por todos los vecinos del pueblo y, que, además, se suma a que era la primera vez que se celebraba como Fiesta de Interés Turístico en Aragón. "Lo habíamos pedido hace un tiempo, pero no sabíamos que llegaría ahora. La Sartanè ha crecido mucho durante estos años y tiene mucha aceptación tanto en Maella como en el resto de la comarca", valoró, Mireia Bondía, alcaldesa del municipio.
Y así era, porque desde las 11 de la mañana ya se notaba el trasiego por la carretera que llevaba hasta las piscinas y a orillas del río Matarraña. Todos bajaban con los ingredientes ya cortados y dispuestos a elaborar la mejor Sartanè para alzarse con el premio otorgado por el jurado, que cada vez tiene más platos para degustar. El secreto de la receta lo tienen cada uno de los cocineros que la preparan, de hecho, las peñas son libres de poner en su plato lo que prefieran, pero de forma obligatoria tiene que contener costilla de cerdo, la carne de conejo, pollo o cordero, patata y el único pescado que se permite es el bacalao.
Entre amigos, música, viejos conocidos fueron preparando sus platos y de las 63 cuadrillas, la que resultó ganadora fue la de Pedro Pastor "Es un plato que nos ha visto crecer. De pequeños en el campo siempre lo comíamos y eso, imagino, que es lo que hace que hoy hayamos ganado", dijo. Razón tenía porque uno de los objetivos por los que se impulsa esta cita popular es el poder conservar tradiciones que van pasando de padres a hijos y llaman la atención a los pueblos de alrededor. "Venimos a la Sartanè comunitaria y cada año repetimos. Es un día muy bonito en el que no paras de saludar porque todos nos conocemos", expresó, Nati Domenech, vecina de Nonaspe.
Mientras las 67 cuadrillas organizaban sus platos, la que también se estaba preparando era la Sartanè comunitaria prevista para 600 personas y en la que se estuvo hasta ocho horas pelando patatas. En total llevaba 36 kilos de arroz, 40 de costilla o 72 de conejo, entre otros ingredientes. "Lo hacemos con mucho amor y cariño. Queremos elogiar a la juventud, que vinieron 114 personas a montar todo y gracias a ello se puede tirar hacia adelante", valoraron.
Llegó después el momento de probar todas las elaboraciones. El jurado a través de un descarte primero, y mediante una cata a ciegas después se seleccionó la mejor Sartanè. Se busca la máxima similitud entre el plato tradicional que los vecinos maellanos preparaban el campo, de hecho, explican, que aportaba mucha proteína, hidratos de carbono o grasas, condimentos perfectos para cumplir con las largas horas de trabajo. A pesar de que este año la lluvia condicionó una parte de la fiesta, nada hizo que todos y cada uno de los maellanos ya pensaran con más fuerza si caba en la edición que viene, que ya tiene fecha.
Instantes de la 20 edición de la Sartanè con las cuadrillas preparando la elaboración y momento en el que la lluvia obligó a parar todo. / A.Z






























Molt bé Maella¡