El nombre de Concepción Gimeno de Flaquer ha vuelto al Ateneo de Madrid y esta vez con sus obras completas. El alcañizano Antonio Francisco Pedrós ha sido el encargado de viajar por el mundo para descubrir quién era realmente Concepción Gimeno de Flaquer y la importancia de sus obras. Durante cuatro años se ha dedicado a visitar los países donde la figura de Gimeno de Flaquer fue relevante, con el propósito de encontrar y almacenar sus obras completas y todoello se ha presentado en el Ateneo de Madrid este viernes.
El Ateneo fue el espacio que acogió la primera conferencia sobre feminismo en 1903, suponiendo un hito dentro del pensamiento español. La persona encargada de dicha charla fue Concepción Gimeno de Flaquer, quien tras 122 años regresa al mismo lugar.
A la pregunta de por qué ha decidido centrarse en el legado de una de las feministas más importantes del Bajo Aragón, la respuesta de Antonio Francisco Pedrós ha sido clara: "Porque es una de las feministas más importantes del siglo XIX español y comienzos del XX, y es una figura bastante olvidada por diferentes cosas, pero que está ya recuperando el lugar que le corresponde".
A lo largo de su vida, la alcañizana luchó por los derechos de las mujeres, reclamando la igualdad de oportunidades, entre otras cuestiones. Su activismo se consideraba una "provocación", por lo que su legado pasó desapercibido durante muchos años. Es ahora cuando su nombre vuelve a sonar y lo hace en Madrid.
Ocho volúmenes en total
En total se han presentado ocho volúmenes. Los dos primeros, asegura Pedrós, recogen sus libros de ensayo y las conferencias que ella dio. El tercer volumen recoge toda su escritura creativa: las novelas, la poesía y los cuentos. Y ya a partir del cuarto volumen, son todos sus textos que se publicaron en prensa, como directora de tres medios de comunicación que fue.
Gimeno de Flaquer, originaria de Alcañiz, viajó por todo el mundo, además de residir en España. Trabajó en México como directora de uno de los medios más importantes del feminismo latinoamericano, el Álbum de la Mujer. Es por ello que gran parte de su obra se encontraba en este país, pero también en Argentina, donde se hallaba el testamento de la autora tras su fallecimiento. "Fue una cosa súper bonita porque no sabíamos que se conservaba", afirma Pedrós.









