Nuevo ataque de lobo en Alcañiz. El animal atacó el pasado domingo por la noche una explotación en la que mató a siete ovejas e hirió a otras tantas después de saltar un vallado metálico de 1,7 metros de altura. Es la segunda vez que el propietario de esta finca sufre un episodio de este tipo, después de que el año pasado 40 de sus ovejas murieran tras otro ataque que finalmente se atribuyó a un perro, según la necropsia del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón.
En esta ocasión, lo sorprendente ha sido la forma de actuar del animal. El ganadero se encontró a las ovejas muertas cuando llegó el lunes a primera hora a la explotación. Sin embargo, no había ningún gran destrozo en el vallado de metal interior, ya que el animal había conseguido saltarlo. Parte de los animales fueron atacados en el cuello y también por la zona del estómago. «Tres de las ovejas estaban ya muertas cuando llegamos, y otras cuatro se encontraban malheridas y las tuvimos que sacrificar. Hay otras que tienen mordidas, pero que estamos intentando curar. Para nosotros ha sido otro palo», explica el afectado.
Como consecuencia de este último «susto», el propietario de la explotación ha optado por instalar una valla más en una zona más lejana, de 1,8 metros y con pastor eléctrico permanente. No obstante, advierte que, a estas alturas, los métodos para evitar este tipo de ataques ya no parecen efectivos. «El vallado eléctrico era hasta ahora la forma de poder tener cierta autonomía, pero ya ni siquiera podemos confiar en eso. Nos va a tocar poner cada día las ovejas a retiro para curarnos en salud».

En el ataque del año pasado las ovejas se encontraban estabuladas en un vallado de este tipo que tampoco fue suficiente. Acabó tumbado en parte por la estampida de los animales. En el momento murieron 15 animales, decenas quedaron desperdigados por el Canal Calanda-Alcañiz y montes aledaños y a casi otra quincena hubo que sacrificarla por las heridas que presentaban. Unas ovejas aparecieron con daños en las patas traseras y la tripa, y otras, también en el cuello.
El ganadero cree que la sociedad no está concienciada frente al impacto de este tipo de sucesos. Los seguros, explica, van aumentando con cada ataque. «Los seguros nos pueden llegar a costar 4.000 euros después de pocos partes en poco tiempo», denuncia. Además, a ello hay que sumar las pérdidas que ocasionan las muertes de los animales y las inversiones que deben realizar en vallados y precauciones. «Si nos vuelve a ocurrir, lo siguiente será poner un cartel de ‘se vende’ a la explotación, y ya está», lamenta.
Mientras tanto, el Gobierno de Aragón todavía se encuentra analizando en el centro de La Alfranca una de las ovejas atacadas para determinar si sus heridas coinciden o no con las provocadas por el lobo. Aun así, el ganadero se muestra convencido de que no es un perro el que está detrás del ataque.











Las ovejas no tienen ningún valor ni el trabajo de los ganaderos tampoco,los lobos son más importantes y mucho más necesarios
y Dios creo al hombre, y toda la fauna sobre la Tierra, desde los desaparecidos dinosaurios hasta las hormigas. Olvidó hacer a los lobos vegetarianos. Y al hombre no le prohibió consumir ovejas, corderos y cabritillos al horno.
¿Son errores de la creación, o quizás todos los hombres no los dotó de una inteligencia básica? No es interés en molesar, es sencillamente razonar una realidad inamovible. ¿Quizás no hubiera tenido que crear al lobo?
Habrá que buscar una solución y pronto. Se les está dando a las ovejas un sufrimiento extremo entre los lobos y la fiesta del cordero.
Si en Canarias no hay lobos, se puede llevar allí toda la cabaña que en la península corre peligro.
Hay algún comentario «muy gracioso» y no tiene ninguna gracia lo que está ocurriendo!!
buenas tardes las ovejas a pastar en el monte y los lobos en el jardin de la casa de los ecologistas
En canarias los lobos comen lo mismo que en la península, so lo que una hora más tarde