Los principales problemas detectados en las obras de humanización de las travesías de Alcañiz se encuentran en la zona de los Torreones. Concretamente en los desagües y las canalizaciones del agua de lluvia. Según apunta fuentes del Ayuntamiento, los tubos que tienen que conducir el exceso de agua en dirección al río no tienen la inclinación suficiente, lo que se traduce en el estancamiento de la lluvia en la vía.
A todo ello se suman la gran cantidad de alcantarillados sueltos y que se mueven con el paso del los vehículos y los badenes y pasos de cebra elevados en varios puntos que todavía no se han rebajado y que son más altos de lo que marca la normativa vigente.
Preocupa especialmente que las tormentas y las fuertes lluvias que ya se registraron en varios momentos del verano pasado supongan de nuevo inundaciones en la vía. En varias ocasiones el agua estancada llegó a cubrir completamente la carretera entrando en los bajos de las viviendas de la vía y los propios vecinos fueron los que tuvieron que encargarse de desbloquear los desagües atascados.
Desde el Ayuntamiento declaran que todavía se está trabajando en terminar el informe que se remitirá al Ministerio de Transportes, encargado de la obra y también responsable de subsanar los errores. No es la primera vez que trabajan en un documento de esta características. El primero, con las obras todavía en curso, recogía una treintena de errores, muchos de ellos, lamenta el consistorio, nunca llegaron a ser subsanados por parte de los contratistas.
Un mal comienzo
A nivel técnico, los responsables del Ayuntamiento denuncian además que el proyecto se diseñó sin realizar un levantamiento topográfico previo, lo que ha motivado la gran cantidad de ajustes y adecuaciones posteriores debido a los errores y omisiones que contemplaba el documento inicial. Algunos de ellos eran de especial relevancia porque afectaban a los Torreones, considerados Bien de Interés Cultural (BIC).
Las obras comenzaron en septiembre de 2023. Entonces, el proyecto contemplaba una duración de 18 meses, con el final previsto para febrero de 2025. La primera prórroga concedida al contratista fue de cuatro meses, hasta junio, hace ahora más de año, un plazo que tampoco se cumplió.
Hace apenas unas semanas técnicos del Ministerio visitaron los trabajos donde, sostienen, «solo queda ultimar detalles». Un versión que no convence al Ayuntamiento, quienes defienden que la obra todavía no se ha recepcionado y por tanto, todos los tramos en los que ha habido obras siguen siendo responsabilidad del Ministerio.










La única forma de arreglar eso es que creen una rampa entre el primer y segundo torreón, como la antigua calle que había que bajaba al puentecico de detrás (que ya no está). Es demasiada agua la que baja por todas esas calles para que lo soporten las alcantarillas, una calle sí lo soportaba. Los problemas de inundación comenzaron al levantar el bajo de los torreones y hacer desaparecer esa calle.
mala ejecución de obra por qué todas las alcantarillas se mueven por ser de mala calidad y los ajustes son nefastos el ruido que genera solo los vecinos y conductores seven se oyen al paso de turismos igual que en la vuelta los puentes las tres alcantarillas que el y no decir del asfaltado que en una obra nueva se asfalte a trozo y con esos parches en una ciudad o etc etc no lo consentiría urbanismo firme else está asentando ya está haciendo baden es lamentable que no pongan ante esta ejecución de obra de esta empresa si se puede llamar así
por todo lo que nos han echo pasar Alós vecinos población
Hay alguna obra que haya hecho el actual ayuntamiento y este bien acabada? Me parece que no. Deberíamos de preguntar ya puestos al ayuntamiento que nos expliquen lo que está pasando con la piscina nueva….que nos cuenten los problemas que les está dando y porque todavía está cerrada.
chapuceros.
Deberían llamar a los ROMANOS, ellos no tenían esas dificultades con sus obras civiles.
Los graves problemas de nuestro municipio no se limitan a la zona de los Torreones; lo que ocurre en el barrio de San Pascual ya es intolerable. La entrada al barrio por la estación de autobuses, justo donde se ha construido la nueva rotonda, desprende un olor nauseabundo y pestilente. Por las tardes el ambiente es irrespirable, y en los días de altas temperaturas el hedor se extiende hasta el final del barrio, impidiendo por completo abrir las ventanas para ventilar las viviendas.
Esta insoportable situación jamás se había producido antes de las llamadas obras de «humanización», las cuales, a la vista de los resultados, bien podrían calificarse de deshumanización.
Por favor, señores del Ayuntamiento, actúen de inmediato. Es de su conocimiento que el verano pasado la asociación de vecinos del barrio de San Pascual ya presentó una queja formal ante este consistorio sin que hasta la fecha se haya tomado ninguna medida.