Las familias de los 63 alumnos de las cinco localidades del Mezquín que este curso tardan más en ir y volver al instituto de Alcañiz porque su autobús se ha integrado en el coche de línea de viajeros, así como sus respectivos alcaldes, han entregado una carta conjunta al Gobierno de Aragón pidiendo soluciones. El presidente de la Comarca del Bajo Aragón, José Miguel Celma, fue el encargado de redactar el escrito tras una reunión mantenida con los alcaldes y algunos de los padres, que actuaron como portavoces del resto, el jueves de la semana pasada. También fue Celma quien este jueves le dio la misiva en mano al director general de Transportes, Miguel Ángel Anía, durante un encuentro de una hora en Zaragoza para tratar varios asuntos, entre ellos, la ruta escolar.
Los estudiantes más perjudicados por la conversión de la línea son los de La Ginebrosa, que este curso pasan 40 minutos más al día en la carretera. Hasta el mes de junio, el trayecto duraba 50 minutos y ahora cuesta 1 hora y 10 minutos, por lo que se ha incrementado en unos 20 minutos. El mismo problema sufren, aunque con una duración temporal que va reduciéndose conforme más cerca están de Alcañiz, los alumnos de los pueblos de La Cañada de Verich, Torrevelilla, La Codoñera y Torrecilla de Alcañiz. En total son 63 jóvenes, de entre 13 y 19 años, que asisten al IES o al CPIFP Bajo Aragón.
El presidente comarcal trasladó este jueves al director general de Transportes la necesidad de «adecuar» la línea La Ginebrosa-Alcañiz, ya que es «muy larga» para los estudiantes y especialmente «dura» para los de La Ginebrosa. Asimismo, Celma propuso a Anía dos posibles soluciones, que considera que son «muy fáciles» de llevar a cabo, y se mostró «tremendamente optimista» con que alguna de ellas se implemente.
Una sería que la otra línea existente en la zona del Mezquín, la que recoge a los alumnos de La Cerollera y Belmonte de San José, también fuera integrada y así el bus que sale de La Ginebrosa no tuviera que entrar en Belmonte y Castelserás a prestar el servicio de pasajeros. La otra opción es que se regrese a la situación del año pasado: que las dos líneas fueran escolares aunque también pudieran montarse pasajeros y que, además, hubiese un taxi a demanda por si los dos vehículos se llenan. «Seguro que si el problema no está resuelto, le falta muy poco», confió el presidente del Bajo Aragón.
Fuentes de la Dirección General de Transportes aseguran que Anía estudiará con detenimiento las propuestas presentadas por las familias de los 63 alumnos de los cinco pueblos del Mezquín, así como por sus respectivos alcaldes y el propio presidente comarcal.
Dos rutas en el Mezquín
En la actualidad hay dos rutas que transportan alumnos en el Mezquín. Por un lado, la línea integrada de La Ginebrosa-Alcañiz operada por Hife, que busca a los estudiantes de cinco pueblos (La Ginebrosa, La Cañada de Verich, Torrevelilla, La Codoñera y Torrecilla de Alcañiz) y que, además, entra en Belmonte de San José y Castelserás para recoger posibles pasajeros. Estas dos últimas paradas son el motivo por el que la ruta es más larga que el curso anterior, cuando solo era escolar.
Por otro lado, existe una línea exclusivamente escolar que realiza un taxi de Ferrero, que busca a los estudiantes de La Cerollera y Belmonte de San José y los lleva -pasando por Torrevelilla- a Castelserás. Allí se montan junto a los alumnos de este pueblo en un autobús, también de Ferrero, que los traslada hasta Alcañiz. En el caso de que se optase por la opción de convertir esta línea en integrada tendría que cambiarse el taxi por un autobús para aumentar las plazas. «Como esta ruta es exclusivamente escolar no pueden montarse pasajeros. Por eso, el bus que sale de La Ginebrosa tiene que entrar en todos los pueblos cuando ya hay un vehículo que ha pasado con anterioridad», explica Celma.
Agravio para los pasajeros
El presidente del Bajo Aragón defiende que las líneas de autobús en el Mezquín también tienen que garantizar la movilidad del resto de los vecinos, no solo la de los estudiantes. Por eso, las dos soluciones propuestas se hacen «pensando en todos». «No podemos perder servicios, lo que hay que hacer es que el tiempo de ruta se comparta entre las dos líneas existentes. Hay que buscar el conjunto de soluciones para que el más perjudicado salga menos afectado, que en este caso es La Ginebrosa, y para que los demás tengan un servicio escolar que es obligatorio y un servicio de pasajeros para poder desplazarse por el territorio», señala Celma.
En este sentido, asegura que la configuración actual de las líneas también supone un «agravio» para los pasajeros. «No es normal que una persona de La Ginebrosa que quiere bajar a Alcañiz a comprarse un pantalón tenga que coger el autobús a las 7.30 cuando la tienda abre a las 10.00. La línea regular no debería salir necesariamente tan pronto, de hecho, el autobús podría buscar a los pasajeros una vez hecho el recorrido escolar. No sé si es que se están intentando ahorrar un chófer», destaca Celma.








Que la pidan también para todas las paradas de bus ruta nacional que el PSOE y amiguitos, han eliminado en Aragón, todos queremos poder viajar en bus
El señor azcon lo solucionará no preocuparse