El parque de bomberos de Caspe incorporará próximamente una nueva autobomba urbana pesada, que contará con 320 caballos de potencia y capacidad para transportar 4.500 litros de agua. El vehículo llega junto a otros dos de las mismas características, que ha adquirido la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) para otros parques con una inversión total de 1,7 millones de euros. Todos cuentan también con espacio para transportar el material necesario para intervenir en incendios, rescates, accidentes o cualquier otra emergencia.
Asimismo, desde el Servicio Provincial de Extinción de Incendios (SPEI) se prevé dotar este año al parque caspolino con una nueva autobomba forestal. Las nuevas adquisiciones se suman a la furgoneta equipada para ser utilizada como Puesto de Mando Avanzado en grandes emergencias y el todoterreno que llegaron el año pasado. Estos vehículos se compraron junto a otros tres todoterrenos, otra furgoneta y la autobomba forestal pesada, que costaron en total 800.000 euros.
Antes de 2027, la Diputación de Zaragoza va a comprar otras dos autobombas urbanas pesadas, otra autobomba forestal pesadas y un camión que funcionará como quitanieves y como grúa con un desembolso total de 2 millones de euros más.
7 millones en tres años
En total, entre 2025 y 2027, el SPEI va a invertir 7 millones de euros en la compra de 25 nuevos vehículos. "Continuamos así con el proceso de constante mejora y modernización al que está sometida la flota de sus ocho parques profesionales y de las agrupaciones de bomberos voluntarios, que utilizan los vehículos que van quedando más obsoletos», destaca el diputado delegado del SPEI, Alfredo Zaldívar.
A este respecto, el diputado por el partido judicial de Caspe, Abraham Martínez, ha destacado que la inversión llega para hacer frente también a unos veranos que presentan "incendios cada vez más virulentos, que arrasan con todo". "Antes nadie sospechaba que el fuego pudiera comerse una casa y hoy lo estamos viendo, es una realidad", advierte.
La antigüedad media de los vehículos que utiliza el servicio para la respuesta inmediata a las emergencias es ahora inferior a los nueve años. Zaldívar apunta que esta cifra "va a seguir reduciéndose con las incorporaciones previstas para este año y el que viene». El diputado detalla además que los vehículos de primera salida más antiguos son los de intervención rápida (VIR) y que se van a sustituir los ocho todoterrenos de ese tipo que prestan servicio en los ocho parques profesionales de bomberos.
Por su parte, el inspector jefe del SPEI, Raúl Aguilar, recuerda que todos los vehículos pasan las revisiones periódicas establecidas tanto en la normativa vigente como en las recomendaciones de los fabricantes. "Se hace un programa de mantenimiento preventivo y correctivo. Como es lógico, en una flota tan grande eso no garantiza que no pueda haber averías, pero en cuanto se detectan, se llevan al taller para repararlas", añade.
Cariñena moderniza su parque y el del Burgo de Ebro sigue a la espera
Por otro lado, la Diputación de Zaragoza está a punto de sacar a concurso las obras del nuevo parque de bomberos que va a construir en Cariñena con un presupuesto de licitación de 1,4 millones de euros. El edificio se levantará en una parcela junto al polígono Entreviñas y permitirá modernizar las instalaciones actuales y mejorar su ubicación de cara a dar respuesta a las emergencias. Las obras tienen un plazo de ejecución de 12 meses y ya tienen partida para poder empezarlas este mismo año.
Desde el parque de Caspe sobre todo se siguen esperando noticias del estado del que cerró en El Burgo de Ebro por falta de personal. Desde 2022, también sindicatos como Comisiones Obreras han pedido su reactivación para dar cobertura a una zona que ahora también compete al parque caspolino. Martínez explica que la dificultad en el incremento de la plantilla, que debe realizarse en base a la tasa de reposición, que es del 120 %, dificulta la reapertura de este parque.









